El que transite en la ciudad de Buenos Aires por la Avenida Leandro N. Alem al 800 probablemente le preste poca atención a un edificio de dos pisos con frentes de ladrillos ennegrecidos por el hollín, oculto entre los árboles, colectivos,  automóviles y torres del microcentro. Sin embargo, el observador atento no dejará escapar nuevamente su mirada cuando sepa que ese edificio alberga nada menos que las históricas cocheras de la Presidencia de la Nación.

No hay muchos datos sobre el edificio pero probablemente se construyó a finales del siglo XIX y durante la presidencia de Julio Argentino Roca comenzó a albergar las caballerizas de la presidencia. Con el pasar de los años se desarmaron los establos y se retiraron los carruajes para dar lugar al estacionamiento de los automóviles de uso oficial, función que sigue cumpliendo hoy en día.

Fachada de la Cochera y Caballeriza Presidencial en 1916:

Fachada de la Cochera Presidencial en la actualidad:

Lorenzo Rotgé, cochero presidencial entre 1921 y 1953, afortunadamente le describió los interiores del edificio a la revista ”Lea y Vea” en una publicación del año 1962, la que nos sirve como valioso testimonio de la época: “¿Saben cuál era el marco para todo esto, cuando guardábamos en Leandro Alem 852? Un salón con mayólicas, pequeñas palmeras interiores, metales y pisos como espejos. Los marcos de las puertas, así como los cabezales de los boxes eran de bronce bruñido. Todos los patios tenían alfombras rojas. Fue necesario cubrirlos porque estaban demasiado lustrados y los caballos resbalaban en ellos. La caballeriza fue construida durante el gobierno de Roca. Los pesebres tenían las paredes azulejadas y la entrada estaba cubierta por una cortina de terciopelo marrón. El lecho de los animales era de paja trenzada. Sobre cada una de las columnas situadas entre los boxes, había un vaporizador de bronce con perfume “Cuero de Rusia”. Los jovencitos del lugar venían a pedirme que los dejase estar un ratito en la cuadra, para que la ropa se les impregnase de aquél aroma. Y aquellos caballos. . . ¡qué hermosos animales! Recibían los mejores alimentos y a horario. Por la noche se los tapaba con cobijas de lana y en invierno, cuando llevaban al presidente y tenían que esperarlo en la calle, eran cubiertos con mantas de un paño color azul, forradas en astrakán, con el escudo nacional bordado en oro.”

Además de las memorias de Lorenzo también nos quedan las fotografías de las cocheras tomadas en el año 1916 para el álbum de “La Presidencia de la República Argentina 9 de julio de 1916″:

Fotografía de las cocheras dónde se observa la sala dónde guardaban los arneses para los caballos:

Fotografía de las caballerizas:

Fotografía de la sala dónde se guardaban las libreas, los uniformes que utilizaban los cocheros desde la presidencia de Sarmiento:

Fotografía del interior de la cochera con la carroza presidencial adquirida durante el mandato de Sarmiento:

Según el Complejo Museográfico Pcial. “Enrique Udaondo”, dónde se conserva esta carroza desde mediados del siglo XX, fue “Adquirida por el Gobierno en 1870, época en que ejerció la primera magistratura del país Domingo Faustino Sarmiento.  Fabricada en París por la firma Delaye y Compañía y llevada a los Estados Unidos dónde fue comprada. Caja de madera de fresno pintada en negro .Ventanilla con cristales biselados. Tapizada en seda. En su exterior ostenta numerosos adornos de cobre plateados, labrados, cincelados y calados. Lleva cuatro faroles redondeados y estribos plegadizos. Fue utilizada por los presidentes Sarmiento, Avellaneda, Roca, Juárez Célman, Pellegrini y Sáenz Peña.”

Fotografía de la carroza en la actualidad durante la exhibición de vehículos históricos en la ciudad de Luján.

Así cómo en las carrozas de la realeza europea se coloca el escudo de armas de la familia reinante, en esta carroza presidencial se colocó el Escudo Nacional Argentino en las puertas, los tiradores, el coronamiento y en el asiento delantero para el cochero:

Fotografía del interior del mismo carruaje tapizado en seda:

Fotografía del interior de las cocheras en 1916 con la carroza de los Gobernadores de la Pcia. de Buenos Aires:

Según el Complejo Museográfico Enrique Udaondo, que también conserva esta carroza desde mediados del siglo XX, “Es una berlina de lujo. Fue estrenada por Valentín Alsina y sus ministros en mayo de 1857 y estuvo en uso hasta 1893. Construida en París por el célebre fabricante de carruajes Victor Lelorieux. Presenta descanso para el lacayo y pescante para dos personas cubierto por una gualdrapa de paño azul con flecos, galones y borlas, escudos provinciales  en los laterales, interior de brocado de seda (capitoné).Tiene siete ventanillas forradas en terciopelo con cristal biselado y cortinas de seda blanca. Los estribos son plegadizos. La caja está totalmente pintada de negro con rebordes de plata aplicada. Los faroles son de plata cincelada.”

Fotografía de la carroza en la actualidad en una de las salas del Complejo Museográfico Enrique Udaondo en la ciudad de Luján:

Detalle del escudo de la Confederación Argentina y del espacio para el lacayo en el sector trasero de la carroza:

El interior de la misma carroza tapizado en seda:

Fotografía de otra de las carrozas presidenciales (calesa) en uso en 1916:

Es la misma carroza que trasladó a la Infanta Isabel de Borbón en los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo en 1910. Podemos ver a la Infanta dentro de  la carroza en la fotografía ubicada debajo, y el Escudo Nacional Argentino señalado con un círculo rojo:

Fotografía de otro carruaje presidencial en uso en 1916:

Este carruaje se utilizó para trasladar al Príncipe Humberto de Saboya en su visita al País en 1924. Lo podemos ver saliendo de la Casa Rosada en la siguiente fotografía guardada en el Archivo General de la Nación:

 

Fotografía de Lorenzo Rotgé con el mismo carruaje en Campo de Mayo en 1962, donde permanece actualmente:

 

Otro carruaje presidencial en uso en 1916:

Como comenté anteriormente, a mediados del siglo XX las caballerizas se desarmaron para dar lugar al estacionamiento de los vehículos oficiales de la presidencia. Sin embargo todavía se conservan algunos restos de la decoración original como son los cerámicos sobre el ingreso (señalados con un círculo rojo en la fotografía ubicada debajo), y los vitrales que se llegan a ver si uno asoma la cabeza por el portón de entrada sobre la Avenida Leandro N. Além 852.

Parece ser que además se están realizando obras de conservación, o al menos eso se deduce del llamado a licitación del año 2010 para el desmontaje y reconstrucción de la cúpula central del edificio: http://www.obrapublica.com/licitaciones?id=NjM0NDY=&sc=s&utm_source=gdl&utm_medium=website

A continuación les transcribo por completo la entrevista realizada por la revista “Vea y Lea” a Lorenzo Rotgé en el año 1962, en la que relata curiosísimas anécdotas de su labor como cochero presidencial durante 43 años:

Fotografía del artículo:

LA GENTE se había volcado en las calles. Al paso de un caballo de buena estampa, que tiraba de un “milord”, los brazos cruzados sobre el pecho, las manos metidas en las bocamangas del saco, iba Marcelo T. de Alvear rumbo al Congreso. De pronto, al acercarse a la Plaza Lorea, de entre el gentío, surgió un hombre corpulento en mangas de camisa. Saludaba con los brazos en alto agitando una libreta. Imprevistamente echó a correr hacia el carruaje. Cuando llegaba, Lorenzo Rotgé, el cochero, extendió una pierna y con el pie le dio en pleno pecho haciéndolo caer. La policía se acercó y lo detuvo. Debajo de la ropa llevaba una pistola. Fue un momento de tensión.
—¿Cuándo fue eso?
—Allá por mil novecientos veintitantos.
Lorenzo Rotgé, que fue cochero de la Presidencia desde 1910, primero como suplente y en 1921 ya como titular, hasta 1953, evoca el suceso en silencio. La emoción le anuda la garganta con un lazo de nostalgia. Hojea fotografías, casi amarillas, que lo muestran conduciendo a distintos presidentes en diferentes épocas. El landó guiado por él, por ejemplo, que paseó al Cardenal Paccelli, Pío XII años después.
—Recuerdo —dice— su llegada, en 1934, en oportunidad de realizarse el Congreso Eucarístico. El espectáculo era realmente imponente. En el puerto los árboles eran racimos de gente, igualmente los techos de los vagones y las calles. Partimos rumbo a la Catedral. Mi cabeza era lo más parecido a un bombo. El camino estaba alfombrado de pétalos. La gente arrojaba flores desde los balcones al paso de la carroza. Nadie se imagina lo que un presente tan gentil puede significar cayendo desde un tercer piso encima de uno…
Sus pupilas, que están húmedas, se aclaran con una sonrisa y nos cuenta, así como al pasar, que también había “fans” en aquel entonces. Cuando llegó Humberto de Saboya, “el principino”, las niñas le arrancaban botones y jirones de ropa que llevaban como trofeos. Al bajar de la carroza, una de ellas se le acercó, pero fue empujada por otras. Trastabillando chocó con los escalones del coche y cayó de espaldas, con las piernas al aire, las que agitaba tratando de recuperar la verticalidad. Uno de los lacayos tuvo que ayudarla a incorporarse rompiendo todo el ceremonial.
El ex cochero, mediana estatura y cabellos blancos, que tiene ahora 86 años, vive con su hija en el pueblo de San Martín, aledaño a la Capital. No muy lejos, en la Escuela Militar de Equitación de Campo de Mayo, duermen sus sueños de glorias pasadas los que fueron carruajes presidenciales. Entre ellos la calesa que condujo a la Infanta Isabel durante los festejos del Centenario.
Don Lorenzo va periódicamente a ver las carrozas que durante tanto tiempo lo tuvieron a él en el pescante. Pasa sus manos sobre las ruedas, como en tanteo de caricia. Los coches están limpios y cuidados, pero él siempre descubre una mota de polvo. Cada uno de ellos es un símbolo del pasado. Berlinas, calesas, un milord.
—Con este landó lo perdí al príncipe de Gales —dice.
—Cuéntenos.
—Pues sí. Yo conducía este coche llevando al príncipe. En determinado momento miro por una vidriera (el protocolo no nos permite darnos vuelta) y veo el carruaje vacío. Me vuelvo entonces para asegurarme. ¿Qué había pasado? Pues que se había apeado al pasar frente al café de Hansen. Era un hombre muy precavido. Siempre llevaba consigo un grueso bastón-vaso lleno de whisky escocés…
Volvemos a la realidad. Estamos otra vez en el galpón. Guardados por vitrinas, se halla un amplio surtido de ropa de cocheros, lacayos y postillones. Entre ellos, la librea, para usar con tricornio y peluca, que trajera Sarmiento. Calzado de todo tipo, arneses, guarniciones y sillas para atalajar a la “D’Aumont”.
—¿Qué es atalajar a la “D’Aumont”?
—Se llama “D’Aumont” al tronco de dos caballos, y gran “D’Aumont” al de cuatro o más.
Y ahora es don Lorenzo quien hace preguntas:
—¿Saben cuál era el marco para todo esto, cuando guardábamos en Leandro Alem 852? Un salón con mayólicas, pequeñas palmeras interiores, metales y pisos como espejos. Los marcos de los puertas, así como los cabezales de los boxes eran de bronce bruñido. Todos los patios tenían alfombras rojas. Fue necesario cubrirlos porque estaban demasiado lustrados y los caballos resbalaban en ellos. La caballeriza fue construida durante el gobierno de Roca. Los pesebres tenían las paredes azulejadas y la entrada estaba cubierta por una cortina de terciopelo marrón. El lecho de los animales era de paja trenzada. Sobre cada una de las columnas situadas entre los boxes, había un vaporizador de bronce con perfume “Cuero de Rusia”. Los jovencitos del lugar venían a pedirme que los dejase estar un ratito en la cuadra, para que la ropa se les impregnase de aquél aroma. Y aquellos caballos. . . ¡qué hermosos animales! Recibían los mejores alimentos y a horario. Por la noche se los tapaba con cobijas de lana y en invierno, cuando llevaban al presidente y tenían que esperarlo en la calle, eran cubiertos con mantas de un paño color azul, forradas en astrakán, con el escudo nacional bordado en oro.
—¿Recuerda usted qué presidente fundó la cochera?
—Comenzó con Rivadavia, quien adquirió, para su uso personal, un hermoso landó. Tenía cómodos asientos para los lacayos. Después se continuó con Sarmiento. Había mandado construir otra gran carroza, con finísimos cristales, tapizada en raso blanco, incrustaciones de nácar y guarniciones de plata. Juárez Célman, Figueroa Alcorta y Roque Sáenz Peña, enriquecieron la colección de vehículos, arneses, uniformes y el plantel de equinos de raza Haknesy (inglés) con sucesivas adquisiciones.
Lorenzo Rotgé recuerda un episodio singular. Durante la primera presidencia de Yrigoyen y cuando se encaminaba hacia el Congreso, en la esquina de Paraná y Avenida de Mayo un grupo de hombres desenganchó los caballos y condujo el coche hasta el Parlamento. Desde entonces, creo, Yrigoyen ni quiso subir nunca más. Inmediatamente dictó un decreto suprimiendo el protocolo. Nada le molestaba tanto como vestirse de gala. Nunca vi nadie más sencillo. Tanto que no quiso ir a vivir a la residencia que le destinaron y continuó habitando en la casa existente en la calle Brasil, entre Bernardo de Irigoyen y Lima.
—¿A qué presidentes extranjeros condujo?
—A Estigarribia, Morinigo, Getulio Vargas…
—¿Qué puede decirnos de ellos?
—De Morinigo casi nada. Era un hombre muy serio. Vargas vino durante la presidencia de Justo. Todo había ido bien hasta el domingo en que se corrió el premio Brasil en el Hipódromo de Palermo, al que quiso asistir. Salimos de la embajada sin ningún inconveniente, pero al llegar a la avenida Alvear había tanta gente que se asustó. Nuestro presidente le dijo que no temiese nada, pues el pueblo argentino era muy cordial y se lo manifestaba.
—¿Cuál fue su último viaje?
—En 1953, llevando al presidente de El Líbano, Camille Chamoun. Un hombre joven, vestido a la usanza occidental, pero con un gorro rojo al estilo de su país. Era simple y agradable y entendía bastante el castellano. Después ya no pude trabajar más. Estuve muy enfermo y me jubilaron ese mismo año, cuando todos pensaban que iba a morirme.
—¿De cuánto es su jubilación?
—De tres mil ochenta pesos.
—¿Tuvo algún accidente durante su trabajo?
—Sí, en 1951. Un cabañero le había regalado al presidente cuatro caballos y yo se los estaba amansando. Llevaba dos de ellos atados a un coche por los bosques de Palermo. De improviso se asustaron y corrieron hacia un árbol, rompiendo la vara del coche. Como no solté las riendas me arrastraron un trecho, rompiéndome un brazo y una rodilla y hundiéndome algunas costillas.
—¿Le gustaría volver a ser cochero?
—Desearía ver nuevamente al presidente yendo en carruaje a recibir embajadores, a huéspedes ilustres, a la apertura de sesiones parlamentarias e iniciando el desfile del 9 de Julio, como antes…
La voz se le empaña mientras rememora…
Salimos. El sol declina sobre Campo de Mayo. Dentro de un galpón ha quedado, acariciando reliquias, un hombre enamorado del pasado. Se llama Lorenzo Rotgé. Tiene 86 años, los cabellos blancos y la salud quebrantada. Es el último cochero presidencial.

 

Para finalizar quisiera agregar que, en mi opinión, sería ideal agrupar las carrozas oficiales de la presidencia en una sola colección en vez de tenerlas dispersas en Campo de Mayo y el Complejo Museográfico Udaondo, y así exhibirlas al público en un edificio acondicionado para la ocasión. Un buen ejemplo son las Royal Mews del Palacio de Buckingham en Londres (http://www.royalcollection.org.uk/default.asp?ID=31&action=article), dónde se exhiben las carrozas que utiliza la Familia Real Inglesa desde el siglo XVII:

Fuentes:

Álbum de “La Presidencia de la República Argentina, 9 de Julio de 1916″.

Revista “Vea y lea” año 1962.

Museo de la Casa Rosada.

Complejo Museográfico Pcial. “Enrique Udaondo”.

Archivo General de la Nación.

Aclaración: Las fotografías publicadas con marca de agua no son propiedad del blog Mirada Atenta, se les coloca la marca como medida de protección de la investigación.

El Palacio de Versailles, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 , es uno de los sitios históricos mas visitados en Francia no sólo por haber sido la residencia de los Reyes franceses durante el siglo XVII y XVIII sino también por el importante patrimonio artístico, decorativo y paisajístico que contiene. Lo que no muchos saben es que gran parte de ese patrimonio fue restaurado y en algunos casos hasta reconstruido en diversas intervenciones que se vienen realizando desde finales del siglo XIX.

La degradación del complejo palaciego comenzó el 6 de octubre de 1789 cuando los reyes Luis XVI y María Antonieta fueron forzados a abandonar Versailles y nunca más regresaron. Durante la revolución Francesa se suprimieron los emblemas reales de las fachadas, los muebles y hasta las alfombras, y el resto del edificio se mantuvo intacto hasta 1793, cuando gran parte del patrimonio mueble e inmueble fue subastado y adquirido por nobles y burgueses del extranjero para enriquecer sus residencias. La familia Frick de Estados Unidos, los Rotschild de Inglaterra y la familia Real Británica entre otros, tienen muebles de Versailles en sus colecciones, y de hecho, hasta el Museo Nacional de Arte Decorativo en Buenos Aires tiene un reloj que podría provenir del Palacio: http://miradaatenta.wordpress.com/2009/07/21/%C2%BFun-reloj-de-los-reyes-de-francia-en-buenos-aires/

Posteriormente Napoleón Bonaparte intentó convertir Versailles en su palacio imperial, pero el proyecto nunca progresó, sin embargo se eliminaron en este período varios grupos escultóricos y ornatos de las fachadas. Fue durante el reinado de Luis Felipe que el edificio se transformó en el Museo de “Todas las Glorias de Francia”, y lamentablemente se demolieron todos los apartamentos utilizados por la corte, los príncipes, y parte de los aposentos reales para transformarlos en galerías y salas de exhibición.

Ya entrados en el siglo XX y gracias al importante trabajo de documentación realizado por el curador de Versailles, Pierre de Nolhac, comenzó un proceso de restauración con el objetivo de devolverle al edificio y los jardines el aspecto que tenían en el siglo XVIII.

A continuación detallaré los trabajos de restauración y reconstrucción más relevantes realizados en el palacio:

La Habitación de la Reina:

Fue uno de los apartamentos que más intervenciones sufrió. Casi la totalidad de las boiseries y el mobiliario fue vendido y desapareció luego de la Revolución Francesa. Se conservó únicamente la ornamentación del cielorraso y parte de las bosiries de los muros.

Aspecto que presentaba la Habitación de la Reina en el año 1777 ,(María Antonieta en el centro tocando el arpa):

Aspecto que presentaba la habitación en el siglo XIX cuando el palacio fue transformado en Museo Histórico. Como se puede observar, sólo se conservó el cielorraso las puertas y algunos de los paneles tallados en madera de la pared, y el resto fue cubierto con tapices decorativos:

Aspecto que presenta la habitación en la actualidad. Entre 1960 y 1975 se reconstruyó íntegramente la cama, las arañas, parte de las boiseries, la balaustrada, las colgaduras y entelados de los muros, como así también se recuperó la chimenea original (que se había trasladado al palacio del Trianon), el Joyero de la Reina (guardado en el Museo del Louvre), y se colocaron sillones y taburetes de la Condesa de Provenza (cuñada de Maria Antonieta) para ambientar la habitación, ya que los originales no se pudieron recuperar hasta el momento:

Gran parte de la reconstrucción se pudo realizar fielmente ya que se conservan documentos originales del siglo XVIII dónde se detallan  los trabajos de decoración de la habitación, cómo fue el caso de las colgaduras de la cama y los entelados de los muros que fueron rehechos por la manufactura Prelle de Lyon (http://prelle.fr/) en base al archivo del año 1786. En las fotografías ubicadas debajo se puede observar hacia la izquierda el archivo de 1786, y hacia la derecha la reconstrucción de la década de 1970:

Fotografía de la réplica del respaldo de la cama de la reina:

Libro del siglo XVIII de la manufactura Prelle de Lyon (su origen se remonta al año 1752), donde se exhiben guardas ornamentales para tapizados de la época:

La Habitación del Rey:

Tuvo mayor suerte que la de la Reina y se conservó prácticamente intacta. Sólo se reconstruyó la balaustrada que divide la cama del resto de la habitación, las colgaduras de la cama y los entelados del muro (señaladas en rojo):

Detalle de los textiles realizados en brocato con hilos de oro y plata por la manufactura Prelle, a la que le tomó 29 años de investigación recuperar los diseños originales de la Habitación del Rey, y se tejió a razón de tres centímetros por día!:

Video de la década de 1970 sobre la restauración y reconstrucción de los textiles de la Habitación del Rey:

Galería de los Espejos:

Es el espacio dónde se celebraron las bodas, cumpleaños y recepciones reales durante los reinados de Luis XIV, XV y XVI; se utilizó como hospital de campaña en 1870, se coronó al primer Emperador de Alemania en 1871, y se firmó el pacto de Versailles en 1919 que dio fin a la Primera Guerra Mundial. Entre 1970 y 1980 se realizó una importante intervención en la que se rehicieron las arañas y se reprodujeron en resina las torcheres (porta candelabros) del siglo XVIII. Entre el año 2004 y 2007 se restauró íntegramente la galería que recuperó el aspecto que tenía en 1789.

Imagen de la Galería de los Espejos a mediados del siglo XX:

Fotografía de la Galería luego de la restauración y reconstrucción:

Fotografía de la restauración de los mármoles de la galería entre los años 2004 y 2007:

Video sobre la restauración de los bronces de la galería:

Video sobre la restauración de los dorados a la hoja de la galería:

Fotografía de las réplicas de las 24 torcheres del siglo XVIII  realizadas en resina entre 1960 y 1975. Las originales estaban hechas en madera dorada a la hoja y fueron el regalo de bodas de Luís XV para su nieto Luís XVI. Sólo dos modelos originales se conservaron y en base a ellos se tomaron los moldes y se hicieron las 24 réplicas en resina:

Otra de las réplicas y a la izquierda el diseño del siglo XVIII:

Fotografía de una de las réplicas de las arañas de cristal realizadas en la década de 1980:

Fachadas y techos del Palacio:

Fotografía del Patio de Mármol antes (imagen superior) y después de los trabajos de restauración y reconstrucción:

Fotografía de los techos del cuerpo central antes de la restauración. Se señalaron en rojo las dos chimeneas agregadas en el siglo XIX  que se eliminaron en el año 2007 para recuperar el aspecto original de 1789:

Fotografía del recambio de pizarra y restauración de los ornatos de plomo:

Fotografía del descenso de las esculturas de la cornisa para su restauración:

Fotografía comparativa de la reconstrucción de las columnas de mármol de los balcones de la fachada este:

Aproximadamente en 1810 se retiraron de la terraza del palacio los trofeos de guerra y copones ornamentales del siglo XVII. A fines del siglo XIX se reconstruyeron los que se ubicaban en el cuerpo central, y en el año 2008 se terminaron de reconstruir los que se ubicaban en los cuerpos laterales.

El Pabellón Frais (Pabellón Fresco) fue diseñado por el arquitecto Ange-Jacques Gabriel y construido entre 1751 y 1753 junto con el resto de los edificios del Petit Trianon (palacete ubicado en los parques de Versailles). Funcionó como comedor para tomar helados durante las tardes de verano. Lamentablemente se demolió en 181o durante el Imperio Napoleónico. En 1980 se inició el proyecto de reconstrucción pero debido a la falta de fondos sólo se pudieron edificar los muros de piedra. Entre los años 2009 y 2010, gracias a los fondos aportados por la fundación “American Friends of Versailles”, se continuó con el proyecto y se reconstruyó el treillage y los ornatos de los frentes. (http://www.americanfriendsofversailles.org/pavillon2.html)

Fotografía comparativa de la reconstrucción del treillage y los ornatos del Pabellón Frais:

Video sobre la reconstrucción del Pavilion Frais:

Video sobre la restauración del cielorraso del Salón de los Nobles:

Video sobre los trabajos de restauración y tapicería de los salones:

 

Reja Real:

Entre los años  2007 y 2008 se realizó la reconstrucción de la “Grille Royale”. Ya se publicó en este blog sobre el tema:  http://miradaatenta.wordpress.com/2009/07/11/reconstruccion-de-la-grille-royale-del-palacio-de-versailles/

Video sobre la reconstrucción de la Reja Real del Palacio entre los años 2007 y 2008:

 

Bosque de las tres fuentes:

Fue completamente reconstruido con fondos aportados por la fundación “American Friends of Versailles” http://www.americanfriendsofversailles.org/fontaines1.html

Tomo en esta publicación a Versailles como ejemplo de restauración y reconstrucción ya que he visto en Buenos Aires trabajos de “puesta en valor” del patrimonio que mas bien son repintes y redecoración a gusto del arquitecto a cargo de la obra, y no se realizan investigaciones serias. Como comenté anteriormente, a la manufactura Prelle le tomó 29 años de investigación recuperar los diseños originales de la habitación del rey!

También es sorprendente la continuidad que se le da al proyecto a través de las diversas gestiones (el palacio se viene restaurando y reconstruyendo desde el siglo XIX), y sobre todo que el objetivo sea recuperar el aspecto que tuvo en el siglo XVIII, es decir más de 200 años atrás! Mientras que en Argentina se escuchan críticas por intentar reconstruir patrimonio de principios del siglo XX porque constituiría un “falso histórico”, cuando no sólo se poseen planos como es el caso de Versailles, sino también fotografías! Obviamente no creo que se tiene que reconstruir la recova de Plaza de Mayo o la residencia de Juan Manuel de Rosas en Palermo, sería ridículo, pero sí recuperar las fachadas de la Avenida de Mayo y los edificios emblemáticos de Buenos Aires entre otros.

Aclaración:

Las fotografías publicadas en este artículo no son propiedad del blog, fueron extraídas de otros sitios web y se les colocó una marca de agua como medida de protección de la investigación.

No es difícil darse cuenta, si se observa con detalle las fachadas de los edificios del centro Buenos Aires, (los que sobrevivieron a la piqueta demoledora) que la arquitectura porteña de finales del siglo XIX y comienzos del XX se caracterizó por su marcada influencia francesa, sin embargo pocos saben que el Palacio Paz, ubicado en pleno centro de la capital frente a la Plaza San Martín, es un edificio cuyos frentes, esculturas y ornatos son copias o están inspiradas en diversos palacios franceses. Esto no es casual, el arquitecto del palacio, Louis Marie Henry Sortais era francés, estudió en la Ecole des Beaux Arts de París y ganó el Grand Prix de Rome en 1890; y el propietario de la residencia José C. Paz fue embajador en Francia a finales del siglo XIX, y como dice Fabio Grementieri en su obra “Grandes Residencias de Buenos Aires”, “Paz tuvo una indisimulable predilección por la cultura académica francesa, de la que quiso rodearse a lo largo de su vida y aun más allá. Así lo demuestra el sepulcro de la familia en el cementerio de la Recoleta [...] El autor de la obra, una de las más importantes del lugar, fue el consagrado escultor y Grand Prix de Rome Jules Coutan”. A esto agregaría las 4 magníficas esculturas que Paz encargó para su palacio a otro consagrado escultor francés, Raoul Larche, tres de las cuales todavía se preservan allí y otra fue trasladada a la provincia de Buenos Aires (más información en:http://miradaatenta.wordpress.com/2010/08/01/cuatro-valiosas-esculturas-de-raoul-larche-en-buenos-aires/  ), todo esto hace pensar que la intención no era meramente decorar la residencia siguiendo la moda francesa, sino realizar un homenaje al arte la historia y la arquitectura de aquel país.

La firma de Louis Sortais en los planos originales del Palacio Paz, fechados en 1907 (7 años antes de la inauguración):

Hay que reconocer que el Palacio Paz es obra también del arquitecto e ingeniero argentino Carlos Agote ya que Sortaís nunca viajó a la Argentina, dejándolo a él a cargo de la dirección de la construcción, y de hecho falleció en 1911 cuando todavía las obras no habían concluido. No obstante Agote respetó gran parte del proyecto de Sortais haciendo solamente modificaciones que le exigía la familia, como es el caso de la entrada para Alejandro Paz, sobrino de José, que terminó convertida en un gran ventanal:

El palacio se terminó en 1914 y llegó a ser en su momento la mayor residencia privada de  la ciudad. Georges Clemenceau visitó Buenos Aires en 1910, cuando el palacio se encontraba todavía en construcción, y comentó irónicamente en su diario de viaje ”El señor Paz, que ha ganado bien el descanso de que goza en Europa, se ha reservado naturalmente un derecho de alta supremacía. Un fantástico palacio que ha hecho construir en el más hermoso barrio de Buenos Aires, parece anunciar proyectos de regreso. Pero en este caso, no puedo por menos de compadecerle, porque necesitará por lo menos la corte de Luis XIV, o la de Jerjes, para llenar su fastuoso domicilio.” Años más tarde, en 1916, durante su visita a Buenos Aires el periodista brasileño Mario Brant quedó deslumbrado al pasar frente al palacio y anotó en sus crónicas “Es una residencia que muchos reyes envidiarían. Las dependencias están en relación con el tamaño del edificio. La casa de los criados, al lado, no desentonaría en la playa de Botafogo”.

Sin embargo con el pasar de los años y la construcción de torres de oficinas, sumado a los árboles que tapan su fachada, el edificio fue perdiendo notoriedad y hoy en día sólo los turistas se detienen a admirar su magnífico portón de hierro y bronce. Tampoco ayuda que sus frentes con revoque símil piedra estén cubiertos de pintura blanca, lo que quita profundidad y oculta la calidad material de los mismos. Ya es hora que este magnífico y único edificio sea restaurado como se merece. Es comprensible que al Círculo Militar, la institución a la que pertenece el palacio desde 1938, le cueste mantener y sobre todo restaurar el edificio ya que se trata de un club privado que no recibe fondos del estado. Creo que el gobierno nacional y el municipal deben tomar cartas en el asunto y ayudar a preservar esta joya arquitectónica e histórica, que dicho sea de paso, todavía no fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Análisis de las fachadas:

El frente principal que mira hacia Plaza San Martín es el de mayor jerarquía. Es también artísticamente el más importante y se trata de una versión libre de una de las fachadas del Palacio del Louvre, puntualmente el ingreso al museo por el puente del Carrusel. Digo versión libre porque no es una copia exacta, pero si comparamos los dos frentes podremos ver que los volúmenes son similares, con un cuerpo centrar saliente (marcados en rojo en las fotografías ubicadas debajo) enmarcado y jerarquizado a través de altas mansardas, y dos cuerpos laterales (marcados en amarillo). Palacio Paz fotografía superior, Louvre inferior:

Pero no sólo los volúmenes coinciden sino que también tomaron como modelo los coronamientos con frontón partido que enmarcan un ojo de buey central:

También toma como modelo el frontón central del pabellón del Louvre:

Sorprende ver que los balcones de hierro del Palacio Paz tienen idéntico diseño a los del pabellón del Louvre. Balcón del Palacio Paz fotografía inferior, el del Louvre la superior:

Los ventanales de la planta noble están inspirados también en los del Louvre. Palacio Paz izquierda, Louvre derecha:

El altorrelieve emplazado en el frontón central del Palacio Paz es una copia del grupo escultórico realizado por el eximio artista francés Jean Baptiste Carpeaux para el Pabellón de Flora del Louvre. Se titula “El triunfo de Flora” y junto con “La Danza” de la Ópera de París son consideradas sus obras más importantes en ese período. En las colecciones del Museo de Orsay y del Louvre se conservan también dos versiones en terracota del “Triunfo de Flora” realizadas por el mismo artista. Algunos suponen que la obra del Palacio Paz puede tratarse de un estudio preliminar de Carpeaux, pero en mi opinión es poco probable ya que la versión porteña no tiene la calidad expresiva de la original:

Las dos obras en detalle. Palacio Paz fotografía inferior, Louvre la superior:

Pero el Louvre no fue el único modelo. Sortais se inspiró en el Château de Chantilly para resolver la composición de los cuerpos del palacio, que era bastante compleja dado que la residencia se levantó sobre un terreno irregular. Si miramos las dos obras a través de las fotografías satelitales de Google-earth, podemos observar que ambos edificios son irregulares, y de cierta manera se parecen en la disposición de sus pabellones. Palacio Paz derecha, Chantilly izquierda:

No es casual que Sortais haya tomado a Chantilly como modelo; el castillo francés fue  reconstruido en el siglo XIX por uno de sus maestros en la academia, el arquitecto Honore Daumet, así que es de suponer que Sortais quiso homenajearlo inspirándose en su obra más destacada.  El Palacio Paz Toma de Chantilly también la unión de los cuerpos a través de una torre cilíndrica con cúpula:

Sorprendentemente también podemos encontrar fuentes de inspiración en los interiores del edificio, como es el caso de los altorrelieves situados en el interior del hall central. Uno de ellos es una copia del que se encuentra en las caballerizas del Hôtel de Rohan Soubise en París, esculpido por el prestigioso artista francés Robert le Lorrain en 1737. El altorrelieve representa los caballos de Apolo tomando agua de una venera. Palacio Paz fotografía superior, Hôtel de Rohan Soubise fotografía inferior:

Otro de los altorrelieves del mismo hall se inspira en la pintura del artista francés Francois Boucher en la que se representa a Vulcano (figura sentada) presentándole a Venus (mujer situada detrás de Vulcano) las armas para Eneas:

También en  el mismo hall se encuentran estas torcheres (porta candelabros) que son copias de las que se diseñaron en el siglo XVII para la Galería de los Espejos del Palacio de Versailles. Palacio Paz fotografía derecha, Versailles izquierda:

Una de las habitaciones se inspira en el salón de Compagnie del Petit Trianon de Versailles y copia inclusive la moldura del cielorraso compuesta de guirnaldas de flores alternadas con lazos. Palacio Paz fotografía de la izquierda, Versailles derecha:

Uno de los apliques de iluminación es una copia exacta de los que se encuentran actualmente en el Salón de Compagnie del Petit Trianon y que fueran diseñados originalmente para el Salón de Juegos de Louis XVI del Palacio de Saint Cloud. Palacio Paz fotografía derecha, Versailles izquierda:

Aprovecho este artículo para ponerlos al tanto sobre las reformas que tuvo el Palacio Paz a lo largo del tiempo. Si bien la residencia permanece prácticamente intacta, dos de sus pabellones fueron demolidos en 1940. Uno se trataba del gran jardín de invierno situado en el patio interno del edificio, señalado en rojo sobre el plano fechado en 1912:

Plano de la fachada del Jardín de Invierno:

La única fotografía que pude conseguir hasta el momento del jardín de invierno es la de un pequeño sector de la fachada (fotografía de la derecha), que señalo en amarillo sobre el plano:

Si bien este pabellón fue demolido, basándonos en la fotografía que hay de un sector de la fachada podemos ver que es semejante al jardín de invierno del mismo palacio situado en el ala de Marcelo Torcuato de Alvear:

El segundo pabellón demolido en 1940 se trataba de las magníficas cocheras, señaladas en rojo debajo. En el blog publiqué anteriormente un artículo al respecto: http://miradaatenta.wordpress.com/2011/01/13/las-magnificas-y-desaparecidas-caballerizas-del-palacio-paz/

Pero no solo el jardín de invierno y las cocheras fueron demolidos, sino que también los frentes sufrieron reformas. Varios ornatos fueron suprimidos en diferentes años. El gran portón de ingreso por la Avenida Santa Fe 750 por ejemplo, tenía una gran moldura en forma de cartela que coronaba el ingreso. Se puede observar en esta fotografía de mediados de los años 20:

El diseño de la cartela en los planos originales:

Fue suprimida antes de la década de 1940. El portón en la actualidad:

Una de las fachadas del patio interno tenía dos cartelas en cada extremo de la unión del cuerpo saliente (señalada en rojo una de ellas debajo). Fueron suprimidas en la década de 1970:

En la unión de las dos alas principales del palacio sobre el jardín interno existían dos enormes copones con figuras humanas recostadas. Fueron eliminados luego de la década de 1940:

Todas las chimeneas del edificio tenían mensulas decorativas. Fueron eliminadas a mediados de la década de 1930:

En la torre del palacio, situada en la esquina de la avenida Santa Fe y Maipú, habían dos putti. Fueron eliminados entre 1960 y 1970:

Todos los ojos de buey de las mansardas y de la cúpula tenían ornatos en su sector inferior que fueron eliminados a mediados de la década de 1930. Solo dos de ellos los conservan todavía:

La cartela que corona el frontón central de la fachada que mira hacia la Plaza San Martín tenía un coronamiento que se eliminó o se desprendió accidentalmente en fecha desconocida:

Todos los ventanales de las mansardas tenían ornatos que fueron eliminados a mediados de la década de 1930.

El edificio tenía una marquesina de hierro en la entrada de servicio por la calle Maipú. Fue eliminada después de la década de 1930.

A pesar de las demoliciones y reformas que sufrió el edificio es una de las residencias mejor conservadas de la ciudad, todas las habitaciones, salones de recepción e inclusive algunos baños y áreas de servicio se encuentras preservados en su estado original (sin el mobiliario que fue subastado por la familia). Sirven como prueba las siguientes fotografías de los salones y dormitorios de los pisos superiores del palacio, que no se pueden visitar comúnmente ya que se tratan de áreas de trabajo del Círculo Militar. No así la planta noble, la mas suntuosa de todo el edificio, que se puede recorrer diariamente a través de visitas guiadas que organiza la coordinadora Alicia Merlicco. Pueden encontrar fotografías de ese sector y los horarios de visita en la página oficial del Palacio Paz: www.palaciopaz.com.ar

Fotografías de los ambientes conservados en el primer piso y los entrepisos del edificio:

Antigua habitación estilo Luis XIV, actualmente utilizada como comedor:

Antigua habitación estilo regencia:

Antiguo comedor estilo Luis XVI:

Antiguo salón de estar estilo regencia:

Antiguo salón de estar estilo Luis XVI (ubicado en la planta noble del ala que mira a Marcelo T. de Alvear):

Antigua habitación estilo Luis XVI:

Antigua habitación estilo Luis XVI:

Antigua habitación estilo Luis XVI:

Vestíbulo estilo renacimiento (ubicado en la planta noble del ala que mira a Marcelo T. de Alvear):

Antiguo jardín de invierno:

También se conservan los magníficos ambientes instalados en el entre piso del palacio, señalados en amarillo en el corte del plano original ubicado debajo:

Antiguo billard estilo regencia, actualmente utilizado para conferencias, situado en el entrepiso:

Chimenea del billard:

Antiguo escritorio estilo imperio, situado en el entepiso:

Detalle de la ornamentación del escritorio:

Salita de estar estilo neoclásico situada en el entrepiso:

Los salones poseen magníficas arañas y apliques de iluminación realizados en bronce fundido y cincelado, bañados en oro, con aplicaciones de cristal y alabastro:

Se conservan 5 baños originales de la época con sus instalaciones:

Se preservan 3 ascensores originales de la casa Ottis de USA. Debajo una fotografía de las tallas en madera de uno de ellos:

Se conservan los 3 guardarropas de la familia, consistentes en tres habitaciones cubiertas de armarios y espejos:

Se conserva también dentro de la cúpula del palacio la sala donde se guardaba la ropa blanca (para las camas):

Fuentes bibliográficas consultadas:

El Círculo Militar en el Palacio Retiro, Diego Lecunoa, Celia M. Terán, Círculo Militar, 1981, Buenos Aires.

Grandes Residencias de Buenos Aires, La influencia francesa; Fabio Grementieri, Xavier Verstraeten, Lariviere, Buenos Aires.

Creo que la mejor forma de comenzar esta publicación es citando unos párrafos del artículo que escribió el Arq. Marcelo Magadán para el diario Página/12:

“La quinta Anchorena de La Lucila fue en sus comienzos un calmo bosque de olivos, que sirvió como emplazamiento militar por las Invasiones Inglesas. Finalmente se transformó en plácido lugar de veraneo.
A comienzos del siglo XX se iniciaron grandes loteos y remates de tierras. Las primeras construcciones se realizaron en el área que actualmente está entre las vías del ferrocarril Mitre y Libertador. Se construyeron grandes residencias de familias de la aristocracia porteña, que habían elegido la zona para pasar temporadas de descanso cerca de la ciudad. Una de las primeras y sin duda la más importante fue La Lucila, lujosa mansión inaugurada en 1915.
Construida por Juan Esteban de Anchorena, se llamó inicialmente Quinta de los Olivos y se intentó donarla para residencia presidencial. El regalo fue rechazado por encontrarse la mansión fuera de los límites de la Capital Federal. La quinta, entonces, fue regalada a la hija de Anchorena, Lucila Marcelina, casada con el militar Alfredo de Urquiza. Se la bautizó La Lucila en honor a su moradora. Pero a los dos años de mudarse, Lucila se suicidó tirándose del mirador, en razón, dijeron las crónicas de la época, de una enfermedad incurable. El episodio hizo famosa a la quinta y su nombre: fue así que primero el paraje y luego el barrio tomaron el nombre de La Lucila.”

Fuente: www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-172-2003-01-04.html

Vale aclarar que dentro del mismo terreno existían dos residencias: la de Esteban Anchorena construida en el siglo XIX y que sobrevivió hasta el año 2003 cuando fue demolida ilegalmente (mas información en: http://www.todoarquitectura.com/v2/noticias/one_news.asp?IDNews=1474), y la segunda, sobre la cual tratará este artículo, levantada por Alfredo Urquiza y su mujer Lucila Anchorena en 1915 y demolida en la década de 1940. Señalo esto ya que cuando se habla de la demolición de la “Quinta la Lucila” en el año 2003, muchos piensan que se hace referencia al edificio de 1915 cuando el que se demolió fue el del siglo XIX.

La residencia Urquiza Anchorena fue diseñada por los arquitectos franceses Paul E. Pater y P. Bertrand , autor el primero del palacio Ortiz Basualdo en Buenos Aires (actual embajada de Francia). El edificio contaba con 4 plantas y sus interiores eran quizás demasiado lujosos para tratarse de una casa de verano situada a las afueras de Buenos Aires.

A continuación les haré una visita guiada por las fachadas, los interiores y el parque de esta magnífica mansión.

____________Fachadas ____________

Fotografía de los frentes oeste (sector izquierdo) y sur (sector derecho):

Fotografía del frente este:

Imagen tomada del sitio: arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com

Fotografía del frente Norte (sector derecho) y este (sector izquierdo):

Imagen tomada del sitio: arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com

Fotografía del pórtico de entrada estilo Luis XVI:

____________Hall____________

Con sus muros recubiertos de símil-piedra París y decorado al estilo Luis XVI, era el ingreso principal a la residencia y el espacio en el cual confluían la mayoría de los salones de recepción de la planta noble. En la fotografía ubicada debajo podemos observar los bustos de mármol del rey Luis XVI (sector izquierdo) y su esposa la reina María Antonieta (sector derecho) ubicados delante de las dos columnas al final de la escalera de mármol alfombrada en terciopelo azul. Flanqueaban la escalinata dos fuentes gemelas de mármol y bronce cubiertas por el follaje de plantas de invernadero (una de ellas se puede ver en el extremo izquierdo de la fotografía inferior):

Plano (se trata de un bosquejo y las proporciones no son exactas) de la planta noble con el hall señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

Otra vista del Hall. En el centro se distingue el retrato ecuestre del General Urquiza pintado por el artista francés Gabriel Farrier que poseía al pie la leyenda “Ni vencedores ni vencidos”:

Plano (bosquejo) de la planta noble con el hall señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

____________Salón de Estar____________

Inspirado en el estilo Luis XVI, los muros estaban cubiertos de boiseries talladas y doradas a la hoja. Tenía mobiliario de petit – point y porcelanas chinas. Dentro de la vitrina principal se exhibía una colección de abanicos antiguos:

Plano (bosquejo) de la planta noble con el Salón de Estar señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

Curiosamente, el jarrón que se observa sobre la chimenea en la fotografía del Salón de Estar (se trata en verdad de un sahumador) es idéntico al que se encuentra en el Salón Sur de la Casa Rosada, realizado por la Maison Forest de París en porcelana al estilo Imari y apliques de bronce, lo que nos indica quizás que esta firma, la misma que decoró el Palacio Anchorena y amuebló el Teatro Colón de Buenos Aires, pudo haber estado a cargo de la ornamentación de los salones de la mansión.

Fotografía del sahumador de La Lucila a la izquierda y el de la Casa Rosada hacia la derecha:

____________Salón de Baile____________

Era un ambiente de grandes proporciones cuyo extremo, orientado hacia el este, avanzaba sobre la terraza a la cual daban cinco grandes ventanales. El salón era iluminado por la noche a través de cuatro grandes arañas de cristal tallado:

Imagen tomada del sitio: arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com

Plano (bosquejo) de la planta noble con el Salón de Baile señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

Fotografía en primer plano de las columnas y los espejos del mismo salón, y al fondo se distingue la sala de estar con la que se comunicaba a través de un gran arco:

Plano (bosquejo) de la planta noble con el Salón de Baile señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

____________Jardín de Invierno____________

Con sus muros cubiertos de treillage francés, se exhibía en su interior un clavicordio decorado con Vernis Martin que se llega a distinguir en el extremo derecho de la fotografía inferior:

Plano (bosquejo) de la planta noble con el Jardín de Invierno señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

____________Comedor____________

Sus muros se encontraban tapizados de terciopelo anaranjado con aplicaciones azules, y en los aparadores se exhibía una magnífica vajilla de plata, marfiles y piezas de cristal de Venecia:

Plano (bosquejo) de la planta noble con el Comedor señalado en amarillo y una flecha roja indica el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

No pude obtener fotografías de los salones que falta describir, no obstante les agrego un plano de la planta noble donde señalo la función de todos los ambientes:

____________El parque___________

Debido a que la mansión se situaba sobre una barranca el parque se diseñó con terrazas que descendían a través de elegantes escalinatas hasta la ribera del río:

Imagen tomada del sitio: arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com

Otra imagen de la quinta y sus jardines. Agradezco a Sebastián Granara por ceder la fotografía al blog:

El diseño del jardín era netamente francés, y en la fotografía inferior podemos observar la alta torre que funcionaba como mirador:

Fotografía del estado de abandono en el que se encuentra el mirador actualmente:

Fotografía de la copia en mármol de Diana Cazadora emplazada en el jardín:

Fotografía del aljibe esculpido en mármol:

Fotografía de Lucila, Eleonora y Laura Quesada Urquiza jugando en el parque:

Fotografía del templete cubierto de rosas que decoraba el jardín:

Fotografía del edificio destinado a cocheras:

Imagen tomada del sitio: arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com

Como mencioné al comienzo de este artículo, la mansión se demolió a mediados de la década de 1940 y el terreno fue loteado. El mirador, la casa del siglo XIX (demolida en el año 2003),  las cocheras, algunas escalinatas y árboles rastreros del jardín  fueron los únicos sectores que sobrevivieron.

En esta nueva publicación quiero hacerles conocer en detalle los daños ocasionados al Palacio de Gobierno Nacional Argentino durante el bombardeo del 16 de junio de 1955, mejor conocido como “El Bombardeo de la Plaza de Mayo”, pero sin hacer referencia a las causas y quienes fueron los terroristas, no porque lo considere irrelevante, sino que ese tema se ha tratado en innumerables oportunidades, no así los daños materiales que se produjeron al edificio.

La información sobre el hecho es bastante confusa y se habla de aproximadamente una veintena de bombas que se arrojaron sobre la Casa Rosada desde los aviones, estallando solamente entre 5 y 6 de ellas; esto se debe a que el 16 de junio fue un día nublado teniendo los aviones que volar a baja altura para lograr identificar sus objetivos, en consecuencia, muchas de las bombas arrojadas desde tan corta distancia no lograron explotar, de no haber sucedido esto la cantidad de heridos, muertos y daños materiales hubiese sido aún mayor.

En esta imagen del bombardeo se puede ver la corta distancia que había entre uno de los aviones (marcado en rojo) y el palacio (marcado en amarillo):

Los aviones no sólo bombardearon sino que también ametrallaron, siendo muchos de los muertos y heridos producto de la balacera.

El área del Palacio que más destrozos sufrió fue el ala sur (sobre la Avenida Hipólito Yrigoyen), ocupada en su mayoría por oficinas administrativas. Curiosamente el ala norte (sobre la Avenida Rivadavia), dónde se encuentran los salones de recepción y el despacho presidencial, no fue afectada, lo que resulta extraño ya que el supuesto objetivo de los terroristas era matar al presidente, quien no se encontraba en la Casa Rosada durante el atentado porque a la mañana se había trasladado al Ministerio de Guerra (Edificio Libertador).

Plano de la planta de la Casa Rosada con las áreas mas seriamente dañadas por las bombas señaladas en rojo (destrucción total o parcial) y en amarillo las que fueron afectadas levemente (rotura de vidrios, agujeros de ametralladoras y caída de escombros). Una línea celeste indica el área donde se encuentra el despacho del Presidente Juan Domingo Perón, el Salón Blanco y los ambientes principales del palacio que como pueden observar, sorprendentemente no fueron afectados:

A continuación les detallaré los daños producidos al palacio que abarcan 4 sectores:

___________________Sector I___________________

Corresponde al área ocupada por un cuerpo de oficinas y un patio interno sobre la calle Hipólito Yrigoyen.

Fotografía del cuerpo de oficinas afectado (señalado en rojo). Se puede observar el derrumbe del techo del segundo piso:

El cuerpo de oficinas señalado en rojo sobre el plano de la Casa Rosada:

A la izquierda fotografía en detalle de un sector del derrumbe del techo del cuerpo de oficinas, señalado en rojo sobre la fotografía de la derecha:

Panorámica armada en base a varias fotografías donde se observa el estado en el que quedaron las estructuras metálicas del techo:

Fotografía de una de la oficinas. Observen sobre las paredes las marcas dejadas por las ametralladoras de los aviones y las esquirlas provenientes de las bombas fragmentarias:

Fotografía del interior de otra oficina. Sobre el extremo derecho se alcanza a distinguir un cuadro aún colgando:

Fotografía del estado en el que quedó el patio interno lindero al cuerpo de oficinas anteriormente nombrado:

El patio interno señalado en verde sobre el plano, y en rojo el sentido en el que fue tomada la fotografía anterior:

Fotografía del momento en que retiran una de las víctimas del mismo patio (señalada en rojo):

Sobre la Izquierda fotografía del estado en el que quedó una de las oficinas que miran al patio interno, observen que se derrumbaron los pisos desde el segundo nivel hasta la planta baja; sobre la derecha fotografía del patio interno con las ventanas de la misma oficina señaladas en rojo:

Fotografía del momento en que, luego del bombardeo, se incendian el patio interno y el cuerpo de oficinas:

Fotografía actual tomada desde la Avenida Hipólito Yrigoyen con el cuerpo de oficinas reconstruido (rojo) y el patio interno (amarillo):

Dentro del cuerpo de oficinas se encuentra la “Escalera de Periodistas” que también sufrió destrozos durante el atentado.

Fotografía actual de la escalera:

La escalinata señalada en rojo sobre el plano:

Por la explosión de las bombas y el derrumbe de los techos linderos, el frente del rellano de la escalera (señalado en rojo debajo) sufrió grandes desprendimientos que luego fueron reconstruidos tomando como modelo las molduras de la pared señalada en amarillo. Si bien no obtuve fotografías del estado en que quedó la escalera luego del bombardeo, una de las personas que trabajó en la restauración de las pinturas murales de este espacio comentó que al hacer el decapado de la pared (se retiran las sucesivas capas de pintura que la cubren) pudieron llegar a los colores originales de los nichos del muro señalado en amarillo (los espacios huecos detrás de los jarrones), no así en los del muro señalado en rojo ya que probablemente había sido reconstruido luego del bombardeo y obviamente no tenía la misma cantidad de capas pictóricas. Al finalizar la restauración pintaron el nicho reconstruido del mismo color que los originales:

Los vitrales de la escalera, que tenían dibujos de copones, también se destruyeron durante el atentado. Hoy sólo nos queda la estructura que los sostenía (señalada en rojo). En los planos del palacio se conservan los dibujos originales de los ventanales, pudiendo ser reconstruidos en una futura restauración:

___________________Sector II___________________

Corresponde a un patio interno techado con una claraboya y las oficinas que lo rodean, junto con una escalera interna.

Sobre la izquierda, fotografía del agujero que dejó el estallido de una de las bombas sobre el muro del patio interno a la altura de la claraboya. Sobre la derecha, fotografía de la terraza de la Casa Rosada vista desde la Avenida Hipólito Yrigoyen, con el mismo orificio señalado en rojo:

Otras dos imágenes del mismo agujero:

El patio interno señalado en amarillo y el orificio dejado por la bomba indicado con un punto rojo:

Fotografía del momento de la explosión en este sector:

Fotografía del mismo patio interno en la actualidad con el sector donde se produjo la explosión señalado en rojo:

Fotografía de la terraza de la Casa Rosada donde se observa el estado en el que quedó el techo de las oficinas (señalado en rojo) que rodean al patio interno anteriormente nombrado:

Las oficinas señaladas en rojo (si bien el plano es de la planta baja y el sector afectado fue el segundo piso, la disposición de los salones es prácticamente la misma):

Fotografía del estado en el que quedó el techo de una de las oficinas:

Otra sala:

Una foto más cercana al agujero dejado sobre el muro de la misma sala:

 Otra oficina:

Fotografía en la que se ve el estado en que el quedó la claraboya de iluminación (señalada en rojo) de una escalera ubicada debajo:

La escalera señalada en rojo sobre el plano:

Fotografía del estado en el que quedó la escalinata cubierta de escombros y vidrios caídos desde la claraboya:

La misma escalera en la actualidad:

La claraboya en la actualidad:

___________________Sector III___________________

Corresponde al área de la terraza ubicada sobre la fachada Este que mira hacia el Parque Colón. Sobre este espacio se colocó durante el ataque una de las ametralladoras que utilizaron los granaderos para defenderse, quienes fueron bombardeados y ametrallados por los aviones de la ofensiva, produciendo grandes destrozos a su alrededor.

El sector señalado en rojo sobre el plano:

Fotografía del estado en el que quedó luego del bombardeo (señalado en rojo):

Otra fotografía donde se observa la destrucción de parte de la balaustrada de la terraza:

Fotografía del mismo sector en la actualidad:

___________________Sector IV___________________

Corresponde a la explanada de ingreso a la Casa Rosada desde la Avenida Rivadavia, la que funcionó y sigue funcionando como entrada presidencial. Aquí cayeron dos bombas que destruyeron parte de la balaustrada y la escalinata de acceso:

Uno de los sectores destruidos señalados en rojo sobre el plano:

Fotografía del estado en el que quedó ese sector:

Una foto más cercana nos permite distinguir entre los escombros (señalados en rojo), los fragmentos de una de las farolas que se ubicaban sobre la balaustrada. Las mismas fueron recuperadas y podemos ver una de ellas en la foto de la derecha:

Fotografía del estado de ese sector en la actualidad:

La otra área afectada señalada en rojo sobre el plano:

Fotografía del estado en el que quedó luego de la explosión:

Fotografía del estado actual:

Los balaustres destruidos se reconstruyeron con un tipo de cemento pintado de blanco. Si se acercan a la escalinata pueden ver las diferencias entre un balaustre original de mármol (derecha) y los reconstruidos (izquierda):

Se comenta también que hubo una explosión en el Patio de las Palmeras de la Casa Rosada, pero esa información es errónea; aparentemente cayó una bomba pero no detonó. Apenas hubo un desprendimiento de parte de la cornisa del segundo piso que lo rodea (señalado en rojo sobre la fotografía):

El Patio de las Palmeras señalado en amarillo sobre el plano, y en rojo el sector de la cornisa afectado:

Si observamos las imágenes que se tomaron el día posterior al atentado, durante el homenaje que hizo el presidente Juan Domingo Perón a los granaderos que defendieron el palacio, podemos comprobar que el resto del patio quedó intacto:

Vale aclarar que si bien la Casa Rosada fue el objetivo principal de los terroristas, no fue el único edificio que sufrió destrozos, muchos de los que rodeaban al palacio fueron afectados en diferente medida por las explosiones y las balas de las metrallas. Una de las bombas cayó sobre el edificio conocido como Menéndez Behety, ubicado sobre Diagonal Norte, destruyendo los balcones voladizos y parte de las columnas de la fachada, y aún hoy podemos ver los rellenos que se hicieron en los sectores dañados (señalados en rojo debajo):

La sede del Ministerio de Marina, donde se refugiaron los insurrectos, también sufrió destrozos al recibir una balacera proveniente de la contraofensiva. Si bien no se llega a distinguir en la foto de la izquierda tomada durante el atentado, todos los vidrios de la fachada terminaron destrozados. Sobre la derecha una fotografía del mismo edificio en la actualidad, sede de la Prefectura.

Los frentes del Ministerio de Hacienda, vecino a la Casa Rosada, también fueron dañados y si se acercan a su entrada sobre Hipólito Yrigoyen podrán ver los orificios que dejaron las metrallas de los aviones sobre la fachada:

En esta fotografía intervenida digitalmente en el sitio “simultaneasbuenosaires.wordpress.com” podemos ver un impactante ayer y hoy del Ministerio de Hacienda:

A principios del siglo XX la familia formada por Inés Dorrego, Saturnino J. Unzué y María Juana Díaz Unzué (hija adoptiva de ambos) era una de las más ricas de nuestro país y contaban con un alto prestigio tanto en la clase alta argentina como en la aristocracia europea, a tal nivel que María Juana se casó en 1934 con el Duque de Luynes, miembro de una de las familias más ilustres de la nobleza francesa. Entre 1914 y 1916 se terminó la residencia que se hicieron construir en Buenos Aires sobre la calle Cerrito frente a la Plaza Libertad, diseñada por el arquitecto francés René Sergent, autor también del Palacio Errázuriz (actual Museo Nacional de Arte Decorativo), el Palacio Bosch Alvear (actual residencia del embajador de los EEUU),  y la residencia Atucha entre otras. Siguiendo el mismo criterio que utilizó en la construcción de los edificios anteriormente nombrados, Sergent se basó en el neoclasicismo francés del siglo XVIII para diseñar los frentes de la residencia, y la Casa Jansen de París decoró los interiores inspirándose también en el estilo Barroco, Rococó y Neoclásico francés, dando como resultado un majestuoso y refinado edificio digno de la nobleza europea. Lamentablemente la casa fue demolida a finales de la década de 1960 por la construcción de la Avenida 9 de Julio, y hoy en día muy pocas personas recuerdan o saben del magnífico edificio que se levantaba en ese solar; entonces es mi intención en esta publicación difundir la historia de la casa y reconstruir a través de objetos, documentos y fotografías el aspecto original de la misma.

Antes de comenzar quiero agradecer a Alejandro Arbaizar por toda la información cedida, al Lic. Hugo Pontoriero, jefe del Departamento de Museología del Museo Nacional de Arte Decorativo por permitirme fotografiar los documentos sobre la residencia que guardan en dicha institución, y finalmente al personal del Museo de la Ciudad de Buenos Aires por dejarme fotografiar la escultura que poseen en su colección.

_______________ Emplazamiento de la residencia _______________

La casa se ubicaba sobre la calle Cerrito entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear frente a la Plaza Libertad. La entrada principal se ubicaba sobre la calle Cerrito, pero el edificio se comunicaba también con la calle Paraguay a través de un pasaje que funcionaba como entrada de servicio.

Vista aérea de la Plaza Libertad del año 1940 con la residencia de Saturnino J. Unzué señalada en rojo:

Fuente: Mapa interactivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

También podemos observar la residencia (señalada en rojo), en esta fotografía aérea perteneciente al álbum de la familia Borra:

Fuente: http://www.histarmar.com.ar/ArchivoFotosGral-4/BASE-BORRA.htm

___________________ Las Fachadas ___________________

Frente principal de la residencia sobre la calle Cerrito:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Otra vista del mismo frente:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Otra vista del mismo frente desde el interior de la ”Cour d’ honneur” (patio o ingreso de Honor). La puerta que se ve en el sector izquierdo es la entrada al vestíbulo de la residencia:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Vista desde el primer piso de la residencia hacia la Plaza Libertad:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

___________________ Vestíbulo de entrada ___________________

Plano de la Planta noble de la residencia con el vestíbulo de ingreso señalado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del vestíbulo de ingreso estilo Louis XVI (neoclásico francés):

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

___________________ Gran Hall ___________________

Plano de la planta noble con el Gran Hall señalado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del Gran Hall estilo Louis XIV (barroco francés); los ventanales que se observan a la derecha dan al vestíbulo de ingreso:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

 ___________________ Gran Comedor ___________________

Plano de la planta noble con el Gran Comedor señalado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del Gran Comedor estilo Louis XIV (barroco francés):

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía de los cortinados, muy probablemente realizados en seda y bordados a mano:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía de la chimenea con un retrato familiar:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

El conjunto de la chimenea del comedor era una copia casi exacta del que se encuentra en el Salón de Hércules del Palacio de Versailles en Francia.

Fotografía del conjunto de la chimenea del Salón de Hércules en Versailles, observen las similitudes:

Fotografía de la pintura decorativa ubicada en el cielorraso del comedor de la residencia de Saturnino Unzué:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

La pintura representaba al dios Apolo en un carruaje tirado por corceles y rodeado de musas. La obra era una copia prácticamente exacta de la que se encuentra en la bóveda del Salón de Apolo del Palacio de Versailles.

Fotografía de la bóveda del Salón de Apolo en Versailles, observen las similitudes:

___________________ Salón de Estar ___________________

Plano de la planta noble con el Salón de estar señalado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del Salón de estar. Si bien se trataba de un solo ambiente, estaba dividido en dos por un arco y cada espacio tenía un estilo diferente; el sector de la fotografía más cercano a nosotros estaba decorado al estilo Louis XVI (neoclásico francés) y el más alejado al estilo Louis XV (rococó francés):

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del “Trumeau” del Salón de estar (panel compuesto por un espejo y una chimenea) decorado al estilo Louis XV:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del “trumeau” del sector del Salón de estar decorado al estilo Louis XVI:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

En el Palacio Paz de la Ciudad de Buenos Aires, que también fue decorado por la Casa Jansen de París, hay una chimenea idéntica a la de la fotografía superior. Esto se debe a que Jansen tenía catálogos con los objetos que diseñaba y a veces diferentes clientes escogían los mismos productos.

Fotografía de la chimenea del Palacio Paz:

___________________ Gran Salón ___________________

Plano de la planta noble de la residencia del Sr. Unzué con el Gran Salón marcado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del Gran Salón decorado al estilo Louis XIV (barroco francés):

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía de la pintura decorativa ubicada en el cielorraso del Gran Salón:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del piso de parquet del Gran Salón:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del Gran Salón tomada en dirección al “trumeau”:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Detalle del trumeau donde se observan dos “torcheres” (porta candelabros) con forma de figuras femeninas:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Una de las torcheres del trumeau se encuentra actualmente en la colección del Museo de la Ciudad de Buenos Aires.

Fotografía de la torchere preservada en el Museo de la Ciudad:

Factura de la Casa Jansen, fechada el 16 de diciembre de 1916, donde se especifican los trabajos a realizar en la decoración del Gran Salón de la Residencia de Saturnino J. Unzué:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

___________________ Jardín Interno ___________________

Plano de la planta noble de la residencia del Sr. Unzué con el jardín interno señalado en rojo:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del jardín interno:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Otra fotografía del mismo jardín tomada desde el ángulo opuesto:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

Fotografía del mismo jardín tomada a mediados del siglo XX:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

___________________ Las habitaciones de la familia ___________________

Lo dormitorios se encontraban en el primer piso pero no pude encontrar fotografías, igualmente les dejo el plano de ese nivel donde se puede observar la distribución que tenían:

Fuente: Archivo del Museo Nacional de Arte Decorativo.

___________________ La demolición ___________________

Si bien la construcción de la Avenida 9 de julio comenzó a mediados de la década de 1930, recién demolieron la cuadra dónde estaba la residencia hacia finales de la década de 1960.

Fotografía tomada en el mes de Julio de 1958 donde se observa hasta donde llegaba la Avenida 9 de Julio. A la izquierda se puede ver la arboleda de la Plaza Libertad y señalé con un recuadro rojo el pasaje sobre la calle Paraguay que funcionaba como entrada de servicio de la residencia de Saturnino Unzué:

Fuente: “La Argentina en el Siglo XX”, La Nación.

Fotografía satelital de la Plaza Libertad del año 2009 con el espacio que ocupaba la residencia de Saturnino J. Unzué señalado en rojo sobre lo que hoy es la Avenida 9 de Julio:

Fuente: Mapa interactivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

___________________ La colección ___________________

No es mucho lo que queda de lo que fuera una de las grandes residencias de Buenos Aires. Como expliqué anteriormente, el Museo Nacional de Arte Decorativo posee fotografías, planos y documentos, y el Museo de la Ciudad de Buenos Aires tiene exhibida en el primer piso una de las “torcheres” de la chimenea del Gran Salón. Una parte del mobiliario y las obras de arte probablemente fueron subastadas, y la otra, según me comentaron aunque no encontré documentos que lo certifiquen, fue llevada por la hija adoptiva de Saturnino al Castillo de Dampierre en Francia, residencia de los Duques de Luynes desde el siglo XVII, donde vivió la Duquesa María Juana Díaz Unzué junto a su marido, y donde ella falleció en 1993.

Fotografía del Castillo de Dampierre:

Fotografía de la Duquesa María Juana Díaz Unzué y su marido el Duque de Luynes, ya mayores:

Luego de la publicación de este artículo, el Ing. Agr. Mario Correa me envió el siguiente mail con interesante  información sobre la residencia Unzue:

“Al respecto y si te sirven los datos, te comento que esa residencia fue la tercera de las construida en esos solares de la calle Cerrito y Paraguay, que fueron propiedad de la familia política de Unzué, los Dorrego Lezica. En Cerrito 967, lindera a la residencia Unzué Dorrego, estaba la residencia de Enriqueta Lezica Aldao de Dorrego (madre de Inés Dorrego de Unzué), que luego se comunicó mediante un pasillo, con la vecina residencia de su hija. En las fotos que tu publicás, se llega a ver la bay window que tenía esa casa,  adquirida por la viuda de Dorrego a la familia Green Lumb..

La tercera residencia, es la que estaba en la esquina de Cerrito y Paraguay, con entrada por la ochava (Paraguay 1099), con frente sobre Ceerito, otro por Paraguay, y un tercero sobre la coeur interior y lateral, lindera al pasaje de servicio de la de Unzué. Esta residencia estababa definida en un subsuelo, dos plantas superiores y coronada por una mansarda (también se ve en las fotos). La misma compartía una de sus fachadas laterales con el jardín de Unzué, y así se puede observar en las fotos. El autor fue el arquitecto Froger, y perteneció a Alberto del Solar, y su esposa Felicia Dorrego (hermana de la señora de Unzué).”

En base a este relato, les señalo en la fotografía ubicada debajo las tres casas nombradas: Rojo residencia de Saturnino Unzue, Celeste residencia de Alberto del Solar y su esposa Felicia Dorrego (hermana de Inés Dorrego), y amarillo residencia de Enriqueta Lezica Aldao de Dorrego (madre de Inés Dorrego):

Fuente: álbum de la familia Borra http://www.histarmar.com.ar/ArchivoFotosGral-4/BASE-BORRA.htm

 

Comenzando con el título de una de sus obras a la que me referiré específicamente en este artículo, quiero introducirlos brevemente en la vida y obra de uno de los artistas académicos franceses más importantes del siglo XIX.

 Jean Baptiste Edouard Detaille nació en París el 5 de octubre de 1848, inició sus estudios artísticos a los 17 años en el taller de  Jean-Louis-Ernest Meissonier; participó en la Guerra Franco-prusiana de 1870, hecho que marcó su vida y se vio reflejado en varias de sus obras. Fue elegido miembro de la Academia de Bellas Artes  de Francia en 1892, presidente de la Sociedad de artistas franceses en 1895 y contribuyó a la creación del Museo del ejército en París. Fue Gran oficial de la Legión de Honor, titular de la medalla colonial, gran cordón de San Estanislao de Rusia y miembro de la Royal Academy de Londres. Realizó retratos para la realeza europea, y entre 1904 y 1905 pintó una de sus obras mas famosas: ”Vers la Gloire” en el ábside del Panteón de París.

Fotografía de Edouard Detaille pintando en su estudio:

 Durante el mismo año que pinta en el Panteón, Edouard ayuda a su amigo Marcel Jambon en la confección de las pinturas para la bóveda del Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires. En el libro “La Pintura Ornamental en el Teatro Colón de la Cuidad de Buenos Aires”, considerado una importante investigación histórica y técnica en la que se develan inéditos documentos sobre el teatro, su autora Graciela Weisinger explica que Jambon le pidió á Detaille que pintara los caballos que tiraban la carroza del dios Apolo en uno de los sectores de la obra ya que él era un excelente pintor equino, y de hecho, comenta la autora, los caballos pintados por Detaille en el Panteón de París tienen una gran similitud con los que realizó para el Teatro Colón.

Lamentablemente a mediados del siglo XX las pinturas que cubrían la bóveda fueron retiradas debido al gran deterioro que sufrieron por las filtraciones de agua provenientes del techo (esto se explica detalladamente en el mismo libro), y solo unos fragmentos fueron conservados. Hoy en día nos podemos conformar con unas pocas fotografías de la pintura original de Marcel Jambon y Edouard Detaille que no son muy nítidas dada la distancia a las que fueron tomadas.

Fotografía del sector de la pintura del Teatro Colón con los caballos realizados por Detaille. Imagen publicada en el libro “La Pintura  Ornamental en el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires”, Autora Graciela Weisinger, editorial Dunken.

Comparen los caballos pintados por Detaille para el Teatro Colón con los que realizó para el Panteón de París (izquierda) y los que compuso para el Hôtel de Ville de la misma ciudad (derecha), se darán cuenta de las similitudes entre las tres obras:

Si bien ya no existe la pintura del Teatro Colón, contamos en Buenos Aires con otra importante obra del mismo artista que se preserva en el Palacio Paz, sede social de Círculo Militar.

Esta pintura se titula “La Bataille de Rezonville” y es parte de una obra muchísimo mas grande que realizó Edouard Detaille en colaboración con Alphonse de Neuville en 1883. La obra medía originalmente 6,50 metros de alto por 120 metros de largo (el fragmento que se preserva en el Palacio Paz mide 2,50 metros de alto por 3 metros de largo)  y se trataba de un panorama de la Batalla de Rezonville, uno de los episodios más sangrientos de la Guerra Franco-prusiana de 1870, y considerada la última en la historia de las batallas en la que la caballería cumplió un rol destacado.

En el libro “El Círculo Militar en el Palacio Retiro” sus autores comentan que la escena pintada por Detaille “representa el momento en que a las siete y media de la tarde, se termina la batalla el 16 de agosto de 1870″. También detallan que para la realización de esta pintura Detaille y Neuville “debieron reunir una amplia documentación iconográfica para la que tuvieron que realizar gran cantidad de viajes a los lugares para relevarlos, cosa que hicieron entre 1874 y 1882. Interrogaron igualmente a multitud de testigos y estudiaron a fondo el desarrollo de los combates.”

Los “panoramas” se volvieron bastante populares a fines del siglo XIX, se trataban de pinturas circulares  colgadas dentro de una rotonda de modo que el espectador se situaba en el centro y tenía una visión bastante realista de la misma. “La Bataille de Rezonville” fue exhibida desde 1883 hasta 1887 en Viena y luego se expuso en París. En 1889 obtuvo el Gran Premio de la Exposición Universal. Pero lamentablemente hacia 1896 la pintura fue cortada en varios fragmentos y vendida a diferentes personas e instituciones.

A continuación les mostraré fotografías de las porciones conservadas y les señalaré su ubicación original en el panorama.

Grabado realizado por Jules Lavée preservado en el Museo del Ejército en París y que es la única reproducción completa del panorama de la ”Bataille de Rezonville”. Presionar sobre la imagen para ampliarla:

La porción conservada en el Palacio Paz fue donada por la Sra. Sofía S. de Bosch Alvear y Enrique, Alfredo, Alejandro, Ramón y Ricardo Santamarina.

Fotografía de la pintura conservada en el Palacio Paz:

Según me informó una persona proveniente de Francia, “La pintura en el Palacio Paz identifica personajes históricos, algunos amigos de Detaille. Este porción llevaba el número 56 a la venta en 1896 y fue vendida de nuevo en 1903 [...]

Los personajes son, de izquierda a derecha

•Capitán CALLE de la artillería de la Guardia
•Capitán  GUILLET, comandante CHENNEVIERES  y comandante DENEGRE, cuerpo de personal (corps d’état major);
•Teniente SANCY PARABERE, de los lanceros de la Guardia;
•Capitán BEAUMONT, de los dragones de la emperatriz (Guardia)

Fueron parte del personal del General Boubarki (pintura en la Forbes Collection)”

Fotografía de la firma de Edouard Detaille en la pintura del Palacio Paz. Una vez que el panorama fue fragmentado el artista firmó varias de las porciones que él había realizado (recuerden que Alphonse de Neuville pintó la mitad de la obra) :

Ubicación original de la obra conservada en el Palacio Paz en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción de la ”Bataille de Rezonville” conservada en el Palacio de Versailles:

Ubicación original de la obra conservada en el Palacio de Versailles en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción de la ”Bataille de Rezonville” conservada en el Museo de la Guerra en Moselle, Francia.

Ubicación original de la obra conservada en el Museo de Moselle en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción de la ”Bataille de Rezonville” conservada en la colección del Grand Hotel en Oslo, Noruega:

Es curiosa la historia de esta porción: El hotel la tenía colgada como un cuadro más dentro de su colección artística desconociendo completamente el origen de la misma, hasta que un cliente reconoció la pintura y le comentó a los encargados la importancia que tenía; entonces el hotel colocó al lado de la obra una lámina explicativa con la reproducción del gravado de Lavée, el mismo que les muestro en este artículo, señalando donde se ubicaba originalmente en el panorama. Pueden ver la lámina en el sector izquierdo de la fotografía superior, debajo del aplique de iluminación de la escalera.

Ubicación original de la obra conservada en el Grand Hotel de Oslo en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

El Museo del Ejército en París es una de las instituciones que más fragmentos conserva de la “Bataille de Rezonville”; en un reciente viaje que realicé a París pude observar 9 porciones en la colección del mismo:

Porción N°1:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°2:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°3:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°4:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°5:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°6:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°7:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°8:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Porción N°9:

Su ubicación original en el panorama de Rezonville (ampliar la imagen sobre el recuadro rojo):

Por ahora estos son los fragmentos del panorama de la “Bataille de Rezonville” que pude localizar. A medida que vayan apareciendo datos sobre otros sectores iré actualizando el artículo. Al que le interese ver la obra conservada en el Palacio Paz de Buenos Aires, la única forma de ingresar es a través de las visitas guiadas que se realizan diariamente al edificio (en el sitio web se detallan los horarios y tarifas: www.palaciopaz.com.ar). Les recomiendo que antes de comenzar la visita le comenten a la guía que quisieran ver esa obra, situada en la escalera del hall de entrada, dado que el recorrido no abarca la colección artística del Círculo Militar, institución a la que actualmente pertenece el Palacio Paz.

Fuentes bibliográficas:

“El Círculo Militar en el Palacio Retiro”, Diego Lecuona, Celia M. Terán, Círculo Militar, Buenos Aires, 1981.

“La Pintura Ornamental en el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires, Historia, técnicas y patologías”, Graciela Weisinger, UMSA, editorial Dunken, Buenos Aires, 2007.

En esta publicación quiero compartir con ustedes las fotografías que tomé durante una visita a los trabajos de restauración del Salón Azul y la cúpula del Congreso Nacional que fue guiada por la restauradora Isabel Contreras, a quien agradezco la gentileza de permitirme recorrer el sitio y explicarme las obras.

A continuación les transcribo lo que dice el folleto que me entregaron sobre los trabajos:

“El Palacio del Congreso es producto de un concurso internacional. Inaugurado en 1906, es el resultado del proyecto presentado por el Arquitecto italiano Víctor Meano, concluido finalmente en 1946.

En el centro mismo del edificio y bajo la cúpula principal se dispone el emblemático Salón Azul. Paso obligado del Presidente de la Nación en ocasiones de apertura del periodo anual de Sesiones Ordinarias, es espacio de recepción de mandatarios extranjeros y sala de honor al momento de velar Presidentes o Vicepresidentes. Su diseño arquitectónico consiste en 340 metros cuadrados de superficie y una cúpula inferior que la corona a 37m de altura, exhibiendo 24 esculturas de 2.50m, que representan alegóricamente a recursos y profesiones, cuyas inscripciones se lee en cada pedestal. La ornamentación se conforma con 120 rosetones materializados en mampostería. Su riqueza se completa con un basamento revestido en distintas variedades de mármoles y nichos que contienen jarrones de estilo clásico.

Tras 104 años de la inauguración del Palacio, se emprende por primera vez una obra de gran magnitud: su restauración.

[..]Se encaran tres etapas de intervención, en primera instancia; la cubierta, su tambor y basamento; posteriormente; la estructura interna de la cubierta y muros interiores y en tercer lugar el interior del Salón Azul y su cúpula interior.

 Se confecciono el pliego licitario para la contratación de los andamios, basando su desarrollo en el análisis y cálculos previos, coincidentemente con las tareas de limpieza técnica del solado del salón y los cateos a nivel de los arcos termales. Dada la situación de peligro que presentaba el interior por desprendimientos de elementos ornamentales, se había procedido a la colocación de una malla metálica como medida de seguridad, no obstante eran necesarias acciones inmediatas para evitar su irreversibilidad.

Durante el mes de enero de 2010, se ejecuta el montaje de los andamios. La articulación de la estructura se conformo en los niveles inferiores con sucesivas pasarelas perimetrales y se planteo una plataforma principal a 26m. de altura, sobre la cual se disponen dos torres en forma escalonada, lo que facilita el acceso al artesonado de la cúpula inferior. La proximidad permitió observar con detenimiento gran cantidad de material disgregado, fisuras, grietas, desprendimientos y considerables depósitos de suciedad de larga data. En las esculturas se aprecio la falta de cohesión al sustrato, fracturas parciales, desprendimiento del muro de apoyo e importantes depósitos de hollín. Con la posibilidad de acceder a altos niveles del salón, se realizaron cateos, para determinar las capas de pintura, el color original y su composición mediante el análisis bioquímico.

Se llevaron a cabo ensayos  con el fin de lograr las mismas terminaciones, utilizando aceite de lino, tiza, y demás componentes. Fueron removidas las superficies lábiles y completadas las islas con masilla preparada como resultado de las dosificaciones que surgieron de ensayos realizados en las etapas de prueba. Dada la enorme degradación situada en la línea inferior de la cúpula baja se procedió a las remociones completas de los rosetones, así como otros correspondientes a la línea superior del casetonado, posteriormente se procedió al análisis de sus materiales, composición estructural y manufactura. Tras el retiro de algunos de los rosetones, se hallaron objetos que se remontan a la época de construcción, tales como hojas de diario correspondiente al año 1909, lata de alimento, lata improvisada como balde, restos de cables con revestimiento textil, botellas de medicamentos de principios de siglo, etc. La degradación de gran parte de las superficies y el artesonado estuvieron relacionados con deterioros producidos por inconvenientes en los tanques de provisión de agua y desagües pluviales, que previo a las tareas de restauro debieron solucionarse.  El reacondicionamiento de la estructura de sostén del casetonado, fue un trabajo complementario que posibilitará a futuro la acción de mantenimientos preventivos. En cuanto a los dorados, los análisis microscópicos y microquímicos permitieron determinar que se trataba de un dorado a la hoja.”

Plano con corte del Salón Azul y las dos cúpulas internas. En amarillo el Salón Azul, en rojo la primer cúpula interna, en celeste la segunda cúpula interna:

Vista general de las dos cúpulas internas previo a la restauración. También se observa la malla metálica de contención:

Vista general de los andamios colocados en el Salón Azul y las cúpulas:

Vista general del Salón Azul y la araña previo a la restauración:

Caja que actualmente cubre la araña durante los trabajos de restauración:

Andamios colocados a la altura de las puertas de ingreso al Salón Azul:

Seguimos subiendo por los andamios y llegamos al nivel de los arcos termales (señalados en rojo en el plano):

Fotografía general de los andamios al nivel de los arcos termales:

Vista de uno de los arcos termales durante los trabajos de restauración:

Detalle de uno de los cartuchos restaurados sobre el arco termal:

Detalle de uno de los rosteones recién dorados en el arco termal. Según la restauradora se utilizaron láminas de oro 22 kilates para dorar a la hoja.

Detalle de los vitrales de los arcos termales:

Detalle de un faltante. Los vitrales van a ser restaurados mas adelante.

Puerta de acceso desde los vitrales:

Seguimos subiendo por los andamios y llegamos al nivel de las esculturas (señalado en rojo en el plano):

Una de las esculturas ya restauradas (estaban cubiertas por una costra negra producto de la suciedad acumulada):

Otra de las esculturas restauradas:

Detalle de la cara de otra escultura. El hecho que los rasgos sean desproporcionados se debe a que las esculturas fueron diseñadas para ser vistas desde abajo y a una larga distancia:

Seguimos subiendo y llegamos al nivel de la base de la primer cúpula interna (señalada en rojo en el plano):

Vista de los andamios colocados para la restauración:

Detalle del casetonado de la cúpula interna. Los rosetones mas claros son los que fueron repuestos en la restauración.

Fotografía del sector posterior de uno de los rosetones en vias a ser repuesto. Según la restauradora se reconstruyeron en base a moldes de silicona tomados de los originales. Se realizaron en yeso y el interior es hueco para que sean mas livianos. En la fotografía se puede ver también el nuevo sistema de anclaje:

Mas rosetones por reponer:

Este panel se encuentra situado en la antesala del Salón Azul y contiene varias fotografías de las patologías antes de la restauración (hacer click para ampliar la imagen):

Para finalizar transcribo el último párrafo del folleto sobre los trabajos de restauración cuyo mensaje me parece muy acertado:

“Por tratarse de un edificio declarado Monumento Histórico Nacional consideramos imprescindible su necesaria conservación y revalorización, su protección como bien patrimonial, evitando el avance de los procesos de deterioro que traen aparejados el paso del tiempo, las malas condiciones de uso y las intervenciones inadecuadas. A partir de esta experiencia se considera necesario continuar con el desarrollo de criterios consensuados de intervención para llevar a cabo la restauración integral del edificio, lo que permitirá exaltar sus virtudes como testimonio del pasado. Es el objetivo central de quienes como protagonistas participaron en este desafío, promover su valoración y su protección, difundiendo la necesidad de recuperar adecuadamente los edificios de valor patrimonial.”

 El Palacio Paz  ubicado en la Ciudad de Buenos Aires e inaugurado en 1914 es sin lugar a dudas uno de los edificios más suntuosos de nuestra ciudad, y con sus 12.000 metros cuadrados fue probablemente la  residencia particular más grande del País. Funcionó como el hogar de la familia de José C. Paz entre 1914 y 1938 y luego fue adquirido por el Circulo Militar para transformarlo en su sede social, manteniéndolo intacto casi en su totalidad hasta nuestros días. Pero esta publicación no va a tratar sobre el edificio principal, al cual probablemente le dedicaré un capítulo aparte en el blog, sino de sus caballerizas que lamentablemente fueron demolidas en 1941 para construir el pabellón de deportes de la institución que lo ocupa actualmente.

Quizás suene un poco pretencioso el título de este nuevo artículo, sobre todo porque las caballerizas eran un área de servicio; pero arquitectónicamente eran de una calidad similar a la del resto del palacio, a tal nivel que el periodista brasileño Mario Brant comentó en su viaje que realiza a Buenos Aires en 1916 “Es una residencia que muchos reyes envidiarían. Las dependencias están en relación con el tamaño del edificio. La casa de los criados (las caballerizas), al lado, no desentonaría en la playa de Botafogo.”

El edificio del que hablamos fue diseñado por el mismo arquitecto del palacio, el francés Louis Marie Henry Sortais, y se ubicaba sobre la calle Esmeralda con salida al jardín interno de la mansión. Funcionaba en realidad para guardar los coches de la familia ya que cuando se terminó de construir la casa, los Paz  habían dejado de utilizar carruajes tirados por caballos. En el mismo edificio y en los niveles superiores se ubicaban la dependencias de los empleados de servicio del complejo residencial, que alcanzó en su apogeo el increíble número de 60 personas.

Antes de mostrarles las fotografías y planos quiero agradecerle a la Sra. Alicia Merlicco, coordinadora de visitas guiadas del Palacio Paz, quien intercedió para que pudiera revisar los planos originales del edificio. Sitio oficial del Palacio Paz: www.palaciopaz.com.ar

Fotografía aérea del año 1929 donde se observa el complejo del Palacio Paz con las cocheras señaladas en rojo y la residencia en amarillo:

Planta de las cocheras (el plano está en la misma orientación que la fotografía superior):

Plano con corte transversal de las cocheras, está en la misma orientación que el que mostré arriba. Hacia la izquierda se puede observar la entrada por la calle Esmeralda y a la derecha la entrada por el jardín interno del palacio: 

Plano de la fachada de las cocheras sobre la calle Esmeralda:

Fotografía de la fachada sobre Esmeralda:

Observen en el círculo amarillo los caballos y en el rojo la herradura, ambos ornatos demuestran que la función original iba a ser como caballeriza, sin embargo se terminó utilizando como cochera: 

Comparen los caballos de la fachada de Esmeralda con los de las Grandes Caballerizas de Castillo de Chantilly en Francia. Esta similitud no es casual ya que el arquitecto Sortais tomó a Chantilly como modelo para el Palacio Paz:

Plano de la fachada de las cocheras sobre el jardín interno del palacio:

Fotografía de la fachada sobre el jardín:

Otra fotografía de la misma fachada en un ángulo que permite apreciar la magnífica marquesina realizada en hierro y vidrio al estilo Art Nouveau:

Como comenté anteriormente, las caballerizas fueron demolidas completamente en 1941 y en la actualidad se levanta el pabellón de deportes del Círculo Militar:

Fotografía de la fachada del pabellón sobre la calle Esmeralda:

Fuentes consultadas:

Archivo del Círculo Militar, Archivo General de la Nación, Fototeca de la Biblioteca Nacional y colecciones particulares.

Es común que cuando un turista nos pregunta  ¿Dónde viven los presidentes en Argentina?  respondemos, suponiendo que siempre fue así, en “La Quinta de Olivos”; sin embargo menos de la mitad de nuestros mandatarios habitaron allí de forma permanente ya que  los primeros lo hicieron en sus propios domicilios, hasta que en el siglo XX el estado fue adquiriendo diversas propiedades que cumplieron la función de Residencia Oficial.

A través de esta publicación quiero dar un panorama general de los edificios privados y estatales que se utilizaron como residencia presidencial a lo largo de la historia argentina, comenzando con el mandato de Bernardino Rivadavia hasta el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La siguiente investigación la realicé junto con Alejandro Arbaizar quien proporcionó invaluable material fotográfico e información sobre las diferentes residencias que  recopiló a lo largo de quince años de investigación. Quiero agradecer a la Museóloga Nancy Niccolini de Etchegaray,  ex Directora del Museo Casa Rosada (del cual saqué valiosa información), al Arq. Ricardo Ruiz, y finalmente a la Lic. Gabriela Miranda Lamedica, museóloga del Museo Mitre, que gentilmente me informó sobre la historia de la casona utilizada por el General.

Bernardino Rivadavia ( 1780 – 1845 ) presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata desde 1826 hasta 1827.

El primer presidente argentino, que asumió con una ley de presidencia antes de la creación de la constitución actual, habitó en la llamada “Casa de los Virreyes” ubicada dentro del fuerte de Buenos Aires, que en el período independiente se utilizó como Casa de Gobierno hasta su demolición para la construcción de la actual Casa Rosada. Para más información sobre la historia de la Casa Rosada ingresar a: http://miradaatenta.wordpress.com/2010/06/20/la-evolucion-arquitectonica-de-la-casa-rosada/

Pintura del Fuerte de Buenos Aires con la antigua “Casa de los Virreyes” señalada en rojo:

Fuente: Colección Museo Casa Rosada.

Justo José de Urquiza ( 1801 – 1870 ) presidente de la Confederación Argentina desde 1854 hasta 1860.

El primer presidente de la Confederación Argentina habitó en el Palacio San José emplazado en la localidad de Caseros, Departamento  de Uruguay, Provincia de Entre Ríos. Fue construido entre los años 1848 y 1857 por los arquitectos Jacinto Dellepiane y Pietro Fossati, y allí fue asesinado Urquiza el 11 de abril de 1870. El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional y en la actualidad alberga el Museo Nacional Justo José de Urquiza que conserva el edificio y los muebles como se encontraban cuando el mandatario habitó en él (www.palaciosanjose.com.ar).

El Palacio San José en detalle, hacer click en la foto para agrandarla:

Fuente: Guía Visual de Pintura y Arquitectura, La Nación.

Santiago Derqui ( 1809 – 1867 ) presidente de la Confederación Argentina desde 1860 hasta 1861.

No se pudo encontrar la dirección y las fotografías de su domicilio pero se sabe que residió en la ciudad de Paraná, capital de la Confederación Argentina.

Bartolomé Mitre ( 1821 – 1906 ) presidente de la República Argentina desde 1862 hasta 1868.

El presidente habitó desde el año 1859 hasta su muerte en 1906 en la casa colonial (que data del año 1785) ubicada en la calle San Martín 336 de la Ciudad de Buenos Aires. Al finalizar su presidencia, Mitre, quien alquilaba la casa, no disponía de fondos para comprarla, por lo cual se constituyó una comisión popular que se la obsequió en agradecimiento por los servicios prestados a la patria. En 1907 la casa fue comprada por el Estado Nacional y luego declarada Monumento Histórico Nacional en 1942. Por su parte, el general Mitre donó todo el patrimonio que la misma contenía y que actualmente conforma el Museo Mitre (www.museomitre.gov.ar)

Frente de la casa sobre la calle San Martín:

Maqueta de la casa como era en 1906. Se observa el primer piso agregado por Mitre sobre los dos primeros patios. El último patio fue reformado en 1937 para construir el Salón de Actos de la Institución.

Primer salón que mira hacia la calle San Martín. Durante su presidencia Mitre utilizó este cuarto como su despacho de trabajo, junto al de la Casa de Gobierno (antigua Casa de los Virreyes). Los muebles que observan en la fotografía fueron colocados posteriormente:

Salón de Recepción principal. Aquí se reunieron Mitre, Urquiza y Derqui el 9 de julio de 1860. El espejo ovalado del centro ostenta el Escudo Nacional Argentino:

Pequeña salita de recepción:

Pimer patio. Cuando habitaba Mitre lo cubría una claraboya que fue retirada cuando se convirtió en Museo:

Sala de Billar:

En este ambiente funcionaba originalmente una parte del diario La Nación hasta que lo mudaron al edificio contiguo, demolido hace pocos años atrás para construir una torre de 32 pisos que descontextualiza completamente la residencia y su entorno. En 1885 Mitre encargó los muebles que pueden apreciar en las fotografías del salón:

Los muebles fueron realizados por un ebanista italiano:

Detalle del magnífico cielorraso realizado en yeso pintado a mano:

Segundo patio. En el primer piso, rodeado por un balcón, se encuentran las habitaciones privadas del ex-presidente.

Escalera de acceso al primer piso:

Artesonado del rellano de la escalera:

Habitación de Bartolomé Mitre:

Se conserva como la dejó su propietario cuando falleció en 1906:

El baño:

El escritorio privado:

El escritorio privado:

La biblioteca. El escritorio del centro, colocado sobre una plataforma elevada, es el que utilizó siendo presidente:

Fotografía del exterior de la casa el día que falleció Bartolomé Mitre:

Domingo Faustino Sarmiento ( 1811 – 1888 ) presidente de la República Argentina desde 1868 hasta 1874.

Sarmiento no disponía de vivienda en Buenos Aires así que se hospedó en la antigua Casa de los Virreyes, utilizada también por Rivadavia como residencia.  Durante su gobierno la remodeló acorde a las comodidades y estilos imperantes en la época y ordenó rodearla de una reja y pintar los frentes de rosado, dando comienzo a la famosa tradición de pintar de ese color los sucesivos edificios que conforman la actual Casa Rosada.

Fotografía de la Casa de Gobierno reformada por Sarmiento:

Al finalizar su mandato adquirió la propiedad situada en la calle Sarmiento 1251, que se conserva en la actualidad y donde funciona la Casa de la Provincia de San Juan.

Nicolás Avellaneda ( 1837 – 1885 ) presidente de la República Argentina desde 1874 hasta 1880.

No se encontraron fotografías o datos sobre su residencia, sólo se sabe que estaba ubicada en la calle Moreno entre Chacabuco y Piedras en la Ciudad de Buenos Aires. Fue demolida antes de 1928.

Julio Argentino Roca ( 1843 – 1914 ) presidente de la República Argentina desde 1880 hasta 1886, segundo período desde 1898 hasta 1904.

Habitó en la casa ubicada en la calle San Martín 557, a una cuadra de la residencia de Bartolomé Mitre:

En la actualidad se levanta este edificio:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

Miguel Juarez Celman ( 1844 – 1909 ) presidente de la República Argentina desde 1886 hasta 1890.

El presidente Miguel Juarez Celman vivió en la casa que le encargó al arquitecto italiano Francisco Tamburini, autor del Palacio de la Casa Rosada, sobre la avenida Leandro N. Alem 551/25, Buenos Aires.

Fachada sobre la avenida Leandro N. Alem:

Fuente: Arquitecturas Ausentes, obras notables demolidas en la ciudad de Buenos Aires.

La escalera principal:

Fuente: arquitectos-italianos-buenos-aires.blogspot.com

Sillón de su escritorio con las iniciales M.J.C grabadas en el cuero del respaldo.

Fuente: “Museo de la Casa Rosada, Sus Colecciones”

Este palacete, cuyas loggia se asemejaba a la del arco central de la Casa Rosada, lamentablemente fue demolido en la década del 60. En la actualidad se encuentra este edificio:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

Carlos Pellegrini  ( 1846 – 1906 ) presidente de la República Argentina desde 1890 hasta 1892.

Vivió en el edificio ubicado en la calle Maipú  648 en Buenos Aires:

Fuente: Archivo General de la Nación.

En la actualidad se encuentra este edificio:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

Luis Sáenz Peña  ( 1822 – 1907 ) presidente de la República Argentina desde 1892 hasta 1895.

Sólo se sabe que estaba ubicada en la calle Moreno entre Defensa y Bolívar, en la Ciudad de Buenos Aires, y que fue demolida antes de 1928.

Fotografía de la residencia según el Archivo General de la Nación (agradecimiento al Sr. Esteban Violi):

José Evaristo Uriburu ( 1831 – 1914 ) presidente de la República Argentina desde 1895 hasta 1898.

Vivió en el edificio ubicado en la calle Arenales 970 en Buenos Aires:

Fotografía del presidente en uno de los salones de su residencia:

Fuente: Archivo General de la Nación.

Fotografía de José Evaristo Uriburuen compañía de su esposa doña Leonor de Tezanos Pinto, y sus hijos Leonor y José, en su residencia en 1898:

Fuente: Archivo General de la Nación.

En la actualidad se levanta este edificio de departamentos:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

Manuel Quintana  ( 1835 – 1906 ) presidente de la República Argentina desde 1904 hasta 1906.

Habitó en su residencia de la calle Pellegrini 1255 en Buenos Aires:

Fue demolida por la construcción del la Avenida 9 de Julio.

José Figueroa Alcorta  ( 1860 – 1931 ) presidente de la República Argentina desde 1906 hasta 1910.

Vivió en un Petit Hôtel de la calle Paraná 1231, frente a la plaza Vicente López de la ciudad de Buenos Aires:

En la actualidad se levanta este edificio de departamentos:

Roque Sáenz Peña ( 1851 – 1914 ) presidente de la República Argentina desde 1910 hasta 1914.

La historia de su residencia es quizás la más curiosa. Debido a que sufría de diabetes y la enfermedad no le permitía trasladarse con comodidad, decidió transformar el sector noreste de la Casa Rosada en la Residencia Presidencial, decorándolo y amueblándolo a la altura de los palacios europeos.

Plano de la Casa Rosada con el sector utilizado como residencia marcado en rojo. Si bien el plano es de la planta baja y la residencia se encontraba en el primer piso, la disposición de los salones es prácticamente la misma:

Fuente: “Documentos para la historia del saneamiento argentino”, AYSA, año 2010.

Maqueta de la Casa Rosada con el sector utilizado como residencia señalado en rojo:

Uno de los pasillos de la residencia:

Fuente: Álbum de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

Otro sector del mismo pasillo:

Fuente: Álbum de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

El escritorio privado del presidente (no el oficial):

Fuente: Álbum de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

El mismo escritorio en la actualidad:

Fuente: www.comunicacion.rionegro.gov.ar

La sala de estar de la esposa del presidente:

Fuente: Álbum de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

La misma sala en la actualidad:

Fuente: Flicke, usuario:Lê Dion

La Sala de Música:

Fuente: Album de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

La misma sala en la actualidad:

Fuente: www.primeraedicionweb.com.ar

Salita de estar:

Fuente: Album de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

En la actualidad:

khttp://1.bp.blogspot.com

El gran jardín de invierno fue diseñado por el arquitecto francés Norbert Maillart por encargo de Roque Sáenz Peña, y para construirlo se tuvo que reformar la fachada este del Palacio de Gobierno. Durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear se demolió el jardín y se construyeron oficinas.

Fuente: Álbum de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

La habitación de la primera dama:

Fuente: Colección Museo Casa Rosada.

El baño:

El comedor diseñado por la casa Maple.

Fuente: Album de la Presidencia de la República Argentina del 9 de Julio de 1916.

Desde el año 1946 funciona como el despacho presidencial:

Fuente: Flickr, usuario DanielE.TudaresC.

El presidente también solía trasladarse a la residencia de sus suegros por algunos días. Se situaba en la Avenida Santa Fe 3240, entre Coronel Díaz y Anasagasti, Ciudad de Buenos Aires,  frente al shopping Alto Palermo. Se trataba de una gran casona de estilo francés con jardín delantero y otro inmenso jardín trasero que atravesaba toda la cuadra hasta llegar a la calle Güemes, donde se encontraban las cocheras. En esta casa falleció Sáenz Peña en 1912 ejerciendo el cargo, siendo el segundo mandatario después de Quintana en dejar inconcluso el mandato por su fallecimiento.

Vista aérea del año 1940 con la parcela que ocupaba la residencia señalada en rojo. Se distingue el edificio principal sobre la avenida Santa Fe:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

Otra vista aérea de la residencia y su parque (señalados en rojo):

Fuente: Álbum de la familia Borra http://www.histarmar.com.ar/ArchivoFotosGral-4/BASE-BORRA.htm

Frente de la casa sobre la Avenida Santa Fe. Al fondo en el centro, difuminado entre las mansardas, se distingue el alto mirador que daba hacia el jardín interno:

Otra fotografía de la fachada tomada del Archivo General de la Nación (agradecimiento al Sr. Esteban Violi):

Les recomiedo hacer clic sobre la fotografía para ampliarla porque es de gran tamaño y se pueden apreciar en detalle los ornamentos de la fachada que son magníficos

La casa fue demolida en la segunda mitad del siglo XX y en la actualidad se levanta un edificio de departamentos. A esta lamentable pérdida patrimonial algunos se animan a llamarla ”Progreso”:

Victorino de la Plaza ( 1840 – 1919 ) presidente de la República Argentina desde 1914 hasta 1916.

Habitó en la casona ubicada en la calle Libertad 1235, Ciudad de Buenos Aires:

Afortunadamente el edificio se preservó ya que pertenece al Estado Nacional, quien lo utiliza como anexo de la SIDE:

El porche de entrada:

Detalle de las rejas:

Hipólito Yrigoyen ( 1852 – 1933 ) presidente de la República Argentina desde 1916 hasta 1922, segundo mandato desde 1928 hasta 1930.

Vivió en su modesta casa ubicada en la calle Brasil 1039, en Buenos Aires.

Fotografía del presidente saliendo de su residencia para asumir el segundo mandato:

Fuente:

Fotografía del estado en el que quedaron las dependencias de la residencia después del saqueo del 6 de setiembre de 1930:

Fuente: Archivo General de la Nación.

Fotografía del estado en el que quedó la habitación de Hipólito Yrigoyen después del saqueo:

Fuente: Archivo General de la Nación.

La residencia fue demolida por la construcción de la avenida 9 de julio.

Marcelo Torcuato de Alvear ( 1868 – 1942 ) presidente de la República Argentina desde 1922 hasta 1928.

En un comienzo el presidente Alvear y su señora Regina Pacini pensaron habitar en los departamentos de la Casa Rosada que habían sido remodelados durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, pero luego del gobierno de Hipólito Yrigoyen, estos se encontraban en mal estado, decidiendo finalmente vivir en la casa que les cedió la familia Fernández Anchorena sobre la avenida Alvear 1605 en Buenos Aires,  diseñada por el arquitecto francés Édouard Le Monnier. Posteriormente el edificio fue adquirido por la señora María Adelia Harilaos de Olmos, quien finalmente lo donó con todo su mobiliario al Vaticano, y es actualmente la sede de la Nunciatura Apostólica.

El frente de la residencia sobre la Avenida Alvear:

Fuente: Skyscrapercity, usuario Mario BA.

Fotografía del Hall de Ingreso a la residencia:

Fuente: Grandes Residencias de Buenos Aires, La influencia Francesa.

Fotografía de los salones de recepción. Los muebles que observan son los que pertenecían a María Adelia Harilaos de Olmos:

Fuente: Grandes Residencias de Buenos Aires, La influencia Francesa.

Fotografía del Comedor:

Fuente: Grandes Residencias de Buenos Aires, La influencia Francesa.

Fotografía del Jardín de Invierno:

Fuente: Grandes Residencias de Buenos Aires, La influencia Francesa.

En 1923 el doctor Alvear y su señora alquilan la casona del señor Don Oddo Picciafuoco, proyectada por Juan Antonio Buschiazzo, ubicada en la calle 11 de Septiembre 1240 en el barrio de Belgrano en Buenos Aires. Allí vivió el presidente hasta el final de su mandato. El edificio pertenece actualmente al Colegio Esquiú.

Fotografía de la casa durante la presidencia de Alvear:

Fotografía actual:

Fotografías de los interiores:

Fuente: www.colegio-esquiu.com.ar

José Félix Uriburu  ( 1868 – 1932 ) presidente (de facto) de la República Argentina desde 1930 hasta 1932.

Habitó en su residencia particular. No se encontaron datos sobre la misma.

Agustín Pedro Justo ( 1876 – 1943 ) presidente de la República Argentina desde 1932 hasta 1938.

El presidentie vivió en su casa de la calle Federico Lacroze del barrio de Belgrano en Buenos Aires. No se encontraron más datos.

Roberto Marcelino Ortiz ( 1886 – 1942 ) presidente de la República Argentina desde 1938 hasta 1942.

A mediados de la década del 30 el estado adquiere la propiedad de Carlos Madariaga y su esposa Josefina Anchorena, ubicada en la calle Suipacha 1034 de la Ciudad de Buenos Aires, para convertirla en Residencia Presidencial. El primer presidente que la utiliza es Roberto Ortiz junto a su señora María Luisa Iribarne.

Fotografías de la residencia presidencial cuando la ocupaba Ortiz:

El jardín y la fachada lateral vistos desde la calle Suipacha:

Vista del Hall de entrada:

El Gran Salón de Recepción:

Otro ángulo del salón:

Despacho particular del Presidente:

El Gran Comedor:

En 1955 el edificio pasa a ser propiedad de la Nunciatura apostólica. Actualmente funciona allí la Conferencia Episcopal. La mitad del jardín fue destruido para construir un estacionamiento en el que actualmente se está levantando un hotel.

El frente sobre la calle Suipacha:

El porche de entrada y la mitad del jardín que sobrevivió:

El frente sobre la calle Suipacha:

Ramón Castillo ( 1873 – 1944 ) presidente de la República Argentina desde 1942 hasta 1943.

Habitó en la residencia presidencial de la calle Suipacha 1034.

Pedro Pablo Ramírez ( 1884 – 1962 ) presidente (de facto) de la República Argentina desde 1943 hasta 1944.

Habitó en la residencia presidencial de la calle Suipacha 1034.

Edelmiro José Farrell ( 1887 – 1980 ) presidente (de facto) de la República Argentina desde 1944 hasta 1946.

Habitó en la residencia presidencial de la calle Suipacha 1034.

Juan Domingo Perón ( 1895 – 1974 ) presidente de la República Argentina desde 1946 hasta 1952, segundo período desde 1952 hasta 1955.

En 1937 (durante la presidencia de Justo) el estado adquiere la residencia construida por Mariano Unzué y Mercedes Baudrix en 1887, ubicada en un espléndido parque diseñado por Thays, rodeado por las calles Agüero, Alvear (Libertador) y Austria, en el barrio de La Recoleta, Buenos Aires. El primer y único presidente que la utilizó de forma permanentemente  fue Juan Domingo Perón y su señora Eva Duarte (Farrel vivió de forma alternada junto con la residencia de la calle Suipacha).  Durante su presidencia la quinta no sufrió grandes reformas, a excepción de la ampliación en el comedor y el cambio por parquet de madera las baldosas del hall.

Fotografía aérea de 1940 con el parque y la residencia presidencial marcados en rojo:

Fuente: Mapa interactivo del Gob de Buenos Aires.

La Quinta:

En rojo el edificio principal, en azul las áreas de servicio:

Fotografía de la casa a principios del siglo XX:

Fuente: la-tragedia-del-patrimonio.blogspot.com

La casa y el parque:

La quinta vista desde el monumento a Mitre:

Fuente: Álbum Bourquin.

La entrada:

El estanque:

Vista del parque desde el ingreso a la residencia:

Fuente: Skyscrapercity, usuario Cramer.

El hall de entrada:

El Gran Salón de Recepción. Los muebles que se ven en esta y las demás fotos son de cuando la quinta estaba en manos de la familia Unzué en 1915:

El Gran Salón de Recepción:

La chimenea del gran salón:

La escalera del gran salón:

Salita de estar:

El dormitorio principal. En esta habitación falleció Eva Perón el 26 de julio de 1952:

Eva Perón saliendo de la quinta:

Fuente: Skyscrappercity, usuario Cramer.

El 16 de Junio de 1955 durante el llamado “Bombardeo de la Plaza de Mayo”, el ataque alcanzó también el barrio de la Recoleta donde  los aviones arrojaron una bomba a la residencia presidencial, que cayó afortunadamente  en el parque sin dejar víctimas ni heridos. En 1955 Perón es derrocado por un golpe militar y la quinta quedó en desuso. Uno de sus antiguos propietarios comentó a la revista D&D  ” la última vez que entré en La Quinta, después de la caída de Perón, estaban perfectamente conservadas todas las chimeneas, las puertas, las molduras, la baranda de la escalera y la claraboya del hall”.

En 1956 el estado decidió su demolición. Un artículo del diario La Nación del año 56, titulado “Va a ser demolida la Residencia Presidencial” dice que “Sirvió en su momento para la exhibición de las joyas, ropas y otros objetos del Presidente depuesto y de su extinta esposa [...] y luego se inauguró en los jardines el Parque de la Libertad, para recreo de los niños.”

El artículo hace referencia también a la subasta pública de los terrenos que ocupaba la casa  y dice al respecto que “una estimación aproximada prevé la obtención de más de 30.000.000 de pesos en esta operación. Con esos fondos el Poder Ejecutivo construiría una nueva Residencia Presidencial o bien prepararía para ese fin alguna gran casa apta para ello, que podría ser muy bien, se piensa, el Palacio Errázuriz, sede actualmente del Museo Nacional de Arte Decorativo”.

Si bien la quinta Unzué fue demolida no se construyó otra residencia ni se utilizó el Palacio Errázuriz.

Actualmente se levanta sobre el terreno la Biblioteca Nacional:

Fuente: poorbuthappy.com

Eduardo Lonardi ( 1896-1956 ) presidente (de facto) de la República Argentina desde 1955 hasta 1955.

Habitó en su domicilio de la calle Juncal 1303, piso 6.

Pedro Eugenio Aramburu ( 1903-1970 ) presidente (de facto) de la República Argentina desde 1955 hasta 1958.

Aramburu es el primer presidente argentino que utilizó de forma permanente la Quinta de Olivos como Residencia Presidencial, pero hay que remontarse años atrás para conocer el origen de esta propiedad:

El 30 de septiembre de 1918 el presidente Hipólito Yrigoyen acepta una donación que le hace Carlos Villate Olaguer al Estado Nacional. El decreto dice lo siguiente:

“El Poder Ejecutivo de la Nación decreta

Acéptase el siguiente legado hecho por el señor Carlos Villate Olaguer:

Al Gobierno Nacional de mi Patria, para que pueda hacer asiento o residencia veraniega, lego parte de mi propiedad denominada Cabaña Azcuénaga, situada en Vicente López, con los límites siguientes: por el Norte con la calle denominada Carlos Villate, por el Sud con la calle denominada Antonio Malaver, por el Este con el Río de la Plata y por el Oeste con la Avenida Centenario, que consta más o menos una superficie de treinta y cinco hectáreas. En caso de que le gobierno no aceptara esta donación, es mi voluntad sea construido un gran parque, donándolo al Gobierno Nacional para beneficio público y pulmones de la población, que se denominará Parque Azcuénaga.”

Yrigoyen-Gómez. B.O.5-4-1919.

Desde 1918 los presidentes la fueron utilizando cómo residencia ocasional y de verano, pero, como dije anteriormente, el primero que habita de forma permanente es Aramburu. De ahí en adelante, hasta la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se utilizó como residencia oficial y permanente, a excepción del Presidente Illia que durante la semana acostumbraba quedarse a dormir en la Casa Rosada para ahorrar el tiempo de traslado, el General Videla (presidente de facto) que vivió los dos primeros años de su mandato en Campo de Mayo, al igual que el General Galtieri (presidente de facto). En la Quinta de Olivos falleció el presidente Juan Domingo Perón el 1 de julio de 1974 mientras ejercía su tercer mandato, siendo hasta ahora el único presidente que murió allí.

La Quinta se trata en verdad de un gran complejo residencial compuesto de un vasto parque situado en la localidad de Olivos en la Ciudad de Vicente López. La residencia presidencial ocupa el edificio principal, de líneas neoclásicas, construido por Prilidiano Pueyrredón en 1854.  Si bien las fachadas se conserva prácticamente como era en el siglo XIX, los interiores y el parque sufrieron reformas con el paso de los diferentes presidentes. Durante el mandato de Carlos Saúl Menem el complejo llego a tener cancha de golf, tenis, paddle, gimnasio, ring, polígono de tiro, una pajarera y hasta un zoológico.

Fotografía aérea de la Quinta de Olivos con el perímetro señalado en amarillo y la residencia presidencial en rojo:

Fuente: Skyscrapercity, usuario I(L)WTC.

Vista de la casa con el jardín de invierno construido sobre la terraza durante la presidencia (de facto) de Juan Carlos Onganía.

Fuente: Revista D&D.

Vista del espejo de agua construido durante la misma presidencia:

Fuente: Revista D&D.

Vista del parque:

Fuente: Revista D&D.

La cocina de la casa principal, remodelada en la presidencia de Carlos Saúl Menem:

Fuente: Revista D&D.

Un pasillo de la residencia:

Fuente: Revista D&D.

Otro pasillo:

Fuente: Revista D&D.

Hall de recepción:

Fuente: Revista D&D.

Vista de la casa reflejada en el espejo de agua:

Fuente: Revista D&D.

La casa, el espejo de agua y una escultura de la Venus Púdica:

Fuente: Revista D&D.

El comedor, ampliado durante la presidencia de Illia.

Fuente: Revista D&D.

El Salón Blanco. La araña fue traida de Europa por la señora de Illia

Fuente: Revista D&D.

El dormitorio presidencial durante el mandato de Menem:

Fuente: Revista D&D.

El vestidor:

Fuente: Revista D&D.

Finalmente, si hacemos un rápido recuento de los edificios que utilizaron los diferentes presidentes (de los que se tienen datos), nos damos cuenta que 8 se conservan y 12 fueron demolidos, lo que nos revela una cruda verdad y es que en nuestro país poco ha importado la conservación del patrimonio histórico y artístico. Es hora de que se ponga atención en algo tan fundamental para el sostén de una nación civilizada y madura como es la protección de los elementos, materiales e inmateriales, que conforman su identidad.